María Toca Cañedo y José Antonio Sánchez Raba participaron en la clausura del curso «Teatronautas» con un recorrido por diferentes espacios de Santander para abordar su historia, evolución urbana y memoria social.
El Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca ha participado en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) dentro del taller «Teatronautas. Taller de iniciación a la creación teatral. Un viaje teatroespaciotemporal al futuro y más allá».
La actividad se desarrolló durante la jornada de clausura mediante una ruta urbana por Santander en la que los participantes trasladaron al espacio público algunas de las reflexiones trabajadas durante el curso. María Toca Cañedo, presidenta del Ágora Solidaria, y José Antonio Sánchez Raba, tesorero de la entidad, acompañaron diferentes etapas del itinerario.
El recorrido, titulado «Paso a paso, imagen a imagen, palabra a palabra por los pasadopresentefuturos de Santander», se estructuró en cuatro etapas y utilizó distintos espacios de la ciudad para analizar procesos históricos, sociales, económicos y urbanos y su presencia en el Santander actual.
La primera parada tuvo lugar en los Jardines de Pereda, donde Sánchez Raba abordó la transformación de este entorno y cuestiones relacionadas con el poder económico, el urbanismo, el patrimonio, el turismo y los servicios públicos. Entre los espacios tratados estuvieron el Centro Botín, la futura delegación del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la antigua sede del Banco Santander.
El itinerario recorrió también otros puntos de la ciudad vinculados a instituciones, espacios públicos y transformaciones urbanas. En la Estación Marítima se incorporó además una intervención de Damián Herrera centrada en la relación entre las migraciones y el cambio climático.
Ágora Solidaria abordó el incendio de 1941 y la transformación de Santander
La segunda etapa llevó al grupo hasta el entorno de la Catedral de Santander, donde María Toca Cañedo repasó diferentes episodios de la historia de la ciudad, con especial atención a la explosión del vapor Machichaco de 1893 y al incendio de Santander de 1941.
Durante esta parte del recorrido se abordaron también las consecuencias sociales y urbanas de la reconstrucción posterior al incendio. Según los datos recogidos en la actividad, el fuego destruyó 377 edificios y 1.783 viviendas, afectó a 37 calles y dejó aproximadamente a 10.000 personas sin hogar.
La ruta continuó posteriormente por la calle Lealtad en dirección al Cabildo de Arriba. Este tramo sirvió para reflexionar sobre las transformaciones de las ciudades contemporáneas y sobre la utilización del propio espacio urbano como escenario de observación y experiencia teatral.
La última etapa concluyó en La Libre, librería y centro social autogestionado del Cabildo de Arriba, donde los participantes conocieron su proyecto y mantuvieron un encuentro con integrantes de su Asamblea sobre participación ciudadana, permanencia en los barrios y procesos de transformación urbana.
La propuesta formó parte de la clausura de «Teatronautas», un curso que utiliza el teatro como herramienta para experimentar con la expresión, la comunicación y la observación de la realidad cotidiana. En esta ocasión, Santander y sus espacios urbanos se incorporaron al proceso creativo como elementos para analizar su historia, su presente y posibles escenarios futuros.


















