UPTA reclama modificar la jubilación flexible para facilitar el acceso de los autónomos y plantea, de forma separada, una jubilación progresiva que parta de al menos el 75% de la pensión.
UPTA reclama al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que elimine la exigencia de no haber desarrollado una actividad por cuenta propia durante los tres años anteriores para acceder a la jubilación flexible en los términos que cuestiona la organización.
La asociación sostiene que esta condición dificulta que quienes llegan a la edad de jubilación después de haber cotizado durante años en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos puedan pasar directamente a esta modalidad. En cambio, considera que resulta más accesible para quienes proceden principalmente del trabajo por cuenta ajena y deciden iniciar posteriormente una actividad por cuenta propia.
Para UPTA, esta diferencia supone una nueva desventaja para los trabajadores autónomos. Su presidente, Eduardo Abad, critica que el diseño de la reforma no responda a la realidad del colectivo y reclama que puedan acceder a la jubilación flexible sin tener que permanecer previamente apartados de su actividad económica.
«Si un autónomo tiene que abandonar su actividad durante tres años para poder acceder a una modalidad denominada jubilación flexible, entonces para los autónomos de flexible tiene muy poco», señala Abad.
La organización pide por ello que se suprima esta barrera y que los trabajadores por cuenta propia puedan compatibilizar la jubilación con una actividad económica sin el periodo previo de inactividad que denuncia.
Más allá de la jubilación flexible: UPTA propone partir del 75% de la pensión
UPTA diferencia esta reclamación de otra propuesta que considera independiente: establecer una jubilación progresiva específica para los autónomos que decidan continuar voluntariamente con su actividad después de alcanzar la edad correspondiente.
La organización plantea que estos trabajadores puedan percibir desde el primer momento, como mínimo, el 75% de la pensión que les corresponda y que a partir de ese porcentaje se establezca una progresión hasta alcanzar el 100%.
UPTA cuestiona que, según el modelo al que se refiere en su comunicado, sea necesario prolongar durante cinco años la actividad para llegar a la compatibilidad plena de la pensión. Abad considera excesivo ese periodo para personas que ya han alcanzado la edad de jubilación y han completado su carrera de cotización.
«Una persona que ha llegado a su edad de jubilación y ha cumplido con sus obligaciones de cotización no puede tener que esperar otros cinco años para alcanzar el 100% de compatibilidad», afirma el presidente de UPTA.
La organización vincula además una salida progresiva del trabajo autónomo con la posibilidad de facilitar el relevo generacional en pequeños negocios, comercios, talleres, establecimientos de hostelería y actividades profesionales. A su juicio, reducir paulatinamente la dedicación permitiría preparar la transmisión de la actividad y acompañar a quien vaya a continuar con el negocio.
UPTA resume así sus demandas en dos cambios distintos: eliminar la barrera de los tres años en la jubilación flexible y establecer una jubilación progresiva que permita comenzar percibiendo al menos el 75% de la pensión y avanzar hacia el 100% en un periodo más corto.


















