El Camino Lebaniego ha vivido este fin de semana una experiencia que ha ido mucho más allá de una marcha de senderismo. La celebración del proyecto europeo HIKE4ALL, los días 25 y 26 de septiembre, ha permitido reunir a entidades, profesionales, asociaciones, voluntarios y ciudadanos en torno a una misma idea, que las rutas culturales pueden y deben ser espacios de encuentro abiertos a todas las personas, independientemente de sus capacidades.
La Fundación Camino Lebaniego hace un balance muy positivo de las dos jornadas, que han servido no solo para hablar de accesibilidad e inclusión, sino también para poner en contacto iniciativas que ya están trabajando sobre el terreno, compartir experiencias y comprobar, a través de la propia práctica, las posibilidades que ofrece el Camino como espacio accesible, participativo y de convivencia.
La primera jornada, celebrada el viernes en San Vicente de la Barquera, fue especialmente intensa por la diversidad de experiencias que se pusieron sobre la mesa. Entidades y colectivos que trabajan con personas con discapacidad, personas mayores y otros grupos con necesidades específicas de apoyo pudieron presentar sus proyectos y conocer también el trabajo que desarrollan otras organizaciones del territorio.
El encuentro se convirtió así en un espacio de intercambio entre quienes trabajan diariamente por una sociedad más inclusiva, permitiendo compartir dificultades, soluciones y experiencias que, en muchos casos, permanecen vinculadas a ámbitos concretos y no siempre tienen la oportunidad de encontrarse. Asociaciones y entidades como AMICA, Programa Viviendo, Cultivando Inclusión y AMHOCAN, junto a Arrastrasillas, Cumbres al Alba y Zancadas sobre Ruedas, mostraron distintas formas de trabajar por la participación y de hacer posible que actividades vinculadas al deporte, la naturaleza y las rutas culturales puedan ser disfrutadas por más personas.
Una mirada diferente a la discapacidad a través del teatro
El programa continuó por la tarde en Unquera, donde el espectáculo teatral Manuela, el vuelo infinito reunió a un buen número de espectadores y propuso una aproximación especialmente intensa a la discapacidad. La obra, de carácter documental y poético, aborda la historia de Manuela Vos y plantea una reflexión sobre la mirada que la sociedad proyecta sobre las personas con discapacidad y, en general, sobre quienes son diferentes.
Su inclusión en el programa de HIKE4ALL permitió acercar el debate desde un lenguaje diferente al habitual. El teatro aportó una mirada artística, directa y cruda, capaz de generar preguntas y emociones que difícilmente surgen en una jornada de carácter más técnico. El posterior coloquio con los artistas permitió prolongar esa reflexión y compartir con el público las cuestiones que había suscitado la representación.
Del patrimonio a la naturaleza y de la naturaleza al Camino
La jornada del sábado comenzó en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde los participantes fueron recibidos por los frailes y por voluntarios de la Cofradía de la Santa Cruz, antes de continuar hasta el Habario de Pendes. Allí, una visita interpretativa centrada en los valores naturales del entorno permitió descubrir el espacio desde una perspectiva diferente, prestando atención a las aves, los frutos y semillas, las huellas y los rastros de fauna y otros elementos de la naturaleza.
La actividad despertó un gran interés entre los participantes y puso de manifiesto que el disfrute de una ruta no tiene por qué limitarse al propio recorrido, sino que puede convertirse también en una oportunidad para conocer y experimentar el territorio de múltiples maneras.
La jornada concluyó con el momento central del encuentro, una marcha inclusiva de aproximadamente 10 kilómetros entre el Habario de Pendes y Potes, en la que participaron alrededor de un centenar de personas. La presencia de las asociaciones Arrastrasillas, Cumbres al Alba, Zancadas sobre Ruedas y AMICA fue fundamental para hacer posible una experiencia en la que personas con distintas capacidades compartieron el mismo camino, cada una a su ritmo y con los apoyos necesarios. El recorrido se convirtió así en una jornada de convivencia y disfrute en la que el objetivo no era llegar antes ni superar un reto deportivo, sino caminar juntos, ayudarse, compartir y disfrutar del Camino.
La Fundación Camino Lebaniego quiere trasladar su agradecimiento a todas las entidades, asociaciones, voluntarios y profesionales que hicieron posible el desarrollo de HIKE4ALL, así como a Protección Civil, cuya colaboración resultó fundamental durante la marcha.
Una experiencia para continuar
El éxito de participación y, especialmente, la respuesta de las entidades y colectivos implicados han llevado a la Fundación Camino Lebaniego a plantearse dar continuidad a esta experiencia más allá del proyecto HIKE4ALL. En este sentido, la Fundación se ha comprometido a que el Camino Lebaniego acoja una marcha inclusiva con carácter anual, consolidando así una iniciativa que permita seguir reuniendo a personas con y sin discapacidad en torno a una experiencia compartida en la naturaleza y en uno de los principales itinerarios culturales de Cantabria.
«HIKE4ALL nos ha permitido comprobar que cuando se generan los espacios y los apoyos adecuados, el Camino puede ser un lugar de encuentro para todos. Pero, sobre todo, nos ha permitido conocer y conectar a muchas personas y entidades que ya están trabajando por la inclusión en Cantabria. En nuestro caso, la Fundación está trabajando ya para hacer un camino cada vez más universal», señala la directora de la Fundación Camino Lebaniego, Pilar Gómez Bahamonde.
Fuente: Gobierno de Cantabria


















