El Hospital General Sierrallana ha reunido a pacientes, familiares y profesionales sanitarios en su II Jornada de Ostomías para abordar aspectos que afectan directamente al bienestar y la calidad de vida de las personas ostomizadas. Sexualidad, autoestima, suelo pélvico y experiencias de la vida cotidiana centraron un encuentro celebrado el 2 de octubre con el objetivo de ampliar la atención más allá del cuidado estrictamente clínico.
La jornada, organizada por el Hospital Sierrallana, planteó una visión integral de la vida después de una ostomía y abrió un espacio para compartir conocimientos y experiencias entre pacientes, familiares y profesionales.
Entre los asuntos tratados figuraron cuestiones que pueden influir en el día a día de las personas con un estoma y que trascienden los aspectos puramente clínicos de su atención.
La psicóloga y sexóloga de la Fundación SEX-POL Azucena Aja abordó cuestiones relacionadas con el cuerpo, la autoestima y la sexualidad. Por su parte, la fisioterapeuta Erica Riesgo centró su intervención en el movimiento, el suelo pélvico y el bienestar.
El encuentro permitió así incorporar al abordaje de las ostomías aspectos físicos y emocionales relacionados con la adaptación a la nueva situación y con la calidad de vida.
Los testimonios de los pacientes acercaron las dificultades de la vida cotidiana tras una ostomía
Uno de los espacios de la II Jornada de Ostomías estuvo dedicado directamente a las experiencias de las personas ostomizadas, que pudieron compartir sus vivencias con familiares y profesionales sanitarios.
A través de una mesa redonda, los participantes expusieron en primera persona algunas de las situaciones y necesidades que aparecen en la vida cotidiana después de una ostomía.
La incorporación de estos testimonios permitió completar las intervenciones profesionales con la perspectiva de quienes conviven diariamente con un estoma y abordar cuestiones relacionadas con su bienestar personal y social.
El Hospital Sierrallana plantea este tipo de encuentros como un espacio en el que el cuidado de las personas ostomizadas pueda contemplarse desde diferentes perspectivas y no exclusivamente desde el ámbito clínico.
Una atención que incorpora las dimensiones física, emocional y social
La jornada puso también el foco en la necesidad de atender diferentes aspectos relacionados con la calidad de vida después de una ostomía.
Cuestiones como la sexualidad, la autoestima o el suelo pélvico formaron parte de un programa que buscó proporcionar herramientas y conocimientos tanto a pacientes como a sus familiares y a los profesionales sanitarios.
Este planteamiento incorpora a la atención sanitaria dimensiones físicas, emocionales, sociales y relacionales que pueden formar parte del proceso de adaptación de una persona ostomizada.
La celebración de esta segunda edición da continuidad al encuentro dedicado específicamente a las ostomías en el Hospital Sierrallana y al intercambio de experiencias entre las personas afectadas y los profesionales que participan en su atención.


















