El Aula Saludable de la Cocina de la Plaza ha retomado sus actividades en el Mercado de la Esperanza de Santander con la participación de alumnos del colegio Quinta Porrúa. Hasta junio está previsto que cerca de 1.000 escolares de la ciudad participen en esta iniciativa, que combina educación nutricional, compra de productos frescos y elaboración de platos saludables.
El programa, dirigido a estudiantes de Educación Primaria, se desarrolla cada miércoles mediante sesiones de tres horas en las que los participantes conocen de primera mano el funcionamiento del mercado y aprenden a seleccionar los alimentos que después utilizarán en la cocina.
La actividad comienza con orientaciones sobre alimentación saludable y continúa con un recorrido por los puestos del Mercado de la Esperanza. Allí, los escolares conversan con los comerciantes, conocen los productos disponibles y participan en la compra de los ingredientes necesarios para preparar sus recetas.
La experiencia permite acercar a los niños tanto los hábitos de alimentación equilibrada como el trabajo cotidiano de los profesionales que desarrollan su actividad en el mercado.
La Cocina de la Plaza propone tres horas de compras, cocina y aprendizaje
Una vez seleccionados los alimentos, los participantes pasan a la cocina, donde elaboran sus propios platos con el acompañamiento de profesionales de la Asociación de Cocineros de Cantabria.
La jornada concluye con una degustación de las preparaciones realizadas por los escolares. Durante esta última parte de la actividad se refuerzan los conocimientos adquiridos y se explican las ventajas de mantener una alimentación saludable.
El Aula Saludable comenzó a funcionar en 2013 gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Santander, la Asociación de Cocineros de Cantabria y la Asociación de Comerciantes del Mercado de la Esperanza. Desde entonces, el programa utiliza las instalaciones y los productos del mercado como recursos educativos para acercar la alimentación y la cocina a los centros escolares.
El concejal de Mercados de Santander, Álvaro Lavín, ha destacado la importancia de trabajar directamente con los niños y de dar a conocer los productos de proximidad que comercializan los puestos de la plaza.
Lavín también ha puesto en valor la participación de comerciantes y cocineros de Cantabria, cuya colaboración permite que los escolares conozcan los alimentos y aprendan a prepararlos de una manera práctica.
Con la incorporación de los alumnos del colegio Quinta Porrúa, la Cocina de la Plaza inicia una nueva etapa de actividades que continuará los miércoles hasta junio. La previsión municipal es que cerca de 1.000 niños y niñas de Santander pasen por estas sesiones, en las que la compra y la preparación de alimentos se convierten en herramientas para fomentar hábitos saludables desde edades tempranas.

















