Uno de cada dos autónomos que inició su actividad en Cantabria durante 2024 no consiguió mantener su negocio durante 18 meses, según los datos expuestos por UATAE Cantabria. La organización advierte de las dificultades para consolidar una actividad por cuenta propia y recomienda estudiar los costes, los ingresos previstos y la viabilidad económica antes de emprender.
El portavoz de UATAE Cantabria, Álvaro Gómez Ruiz, ha trasladado estas advertencias durante una charla informativa celebrada en el Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca, en Santander. La sesión, dirigida especialmente a personas inmigrantes, ha abordado las posibilidades de acceso al empleo y al trabajo autónomo, así como los trámites, las ayudas disponibles y las obligaciones que implica poner en marcha un negocio.
«No es fácil montar un negocio, pero tiene sus ventajas», ha señalado Gómez Ruiz, quien ha insistido en la necesidad de conocer las condiciones económicas de cada proyecto antes de asumir compromisos financieros.
UATAE Cantabria recomienda estudiar la viabilidad antes de iniciar un negocio
La organización considera fundamental que quienes se plantean trabajar por cuenta propia analicen previamente el producto o servicio que van a ofrecer, sus posibles clientes y los gastos necesarios para mantener la actividad.
Entre esos costes figuran el alquiler de locales, los suministros, la adquisición de materiales, las cotizaciones a la Seguridad Social, los impuestos y, cuando corresponda, los salarios de los trabajadores.
«Hay que tener muy claro el dinero que se tiene, las ayudas que se tienen y el negocio que se va a montar antes de tirar para adelante», ha afirmado el portavoz de UATAE.
Durante su intervención ha utilizado un ejemplo para ilustrar las dificultades de rentabilidad. Una peluquera que realizase 50 servicios mensuales a 30 euros obtendría unos ingresos de 1.500 euros. Después de descontar 500 euros de costes variables y otros 600 de gastos fijos, el resultado se reduciría a 400 euros antes de impuestos.
Gómez Ruiz ha advertido de que una previsión de ingresos demasiado optimista puede comprometer la continuidad del negocio. Por ello, ha recomendado calcular las ventas con prudencia, tener en cuenta las variaciones de actividad a lo largo del año y disponer de una reserva económica para afrontar imprevistos.
También ha recordado que el cierre de una actividad puede dejar deudas con proveedores y administraciones, por lo que considera importante conocer los mecanismos de segunda oportunidad y las posibilidades de reestructuración de las obligaciones pendientes.
Más del 40 % de los autónomos declara ingresos inferiores al salario mínimo
La situación económica del colectivo ha ocupado otra parte de la charla. Según las cifras facilitadas por UATAE, más del 40 % de los trabajadores autónomos declara rendimientos inferiores al salario mínimo interprofesional y alrededor del 15 % ingresa menos de 950 euros mensuales.
Los datos expuestos también reflejan diferencias entre hombres y mujeres. Los ingresos netos medios de las autónomas se sitúan ligeramente por encima de los 1.000 euros, frente a los 1.384 euros registrados entre los hombres.
Gómez Ruiz ha relacionado estos niveles de ingresos con las cotizaciones y la protección social de quienes trabajan por cuenta propia, especialmente en situaciones de incapacidad, cese de actividad o jubilación.
«Si yo cotizo poco, si yo pago poco un seguro, no puedo pretender que las prestaciones que merece ese seguro sean muy grandes», ha explicado.
Los autónomos extranjeros crecen cerca de un 25 % en tres años
Cantabria cuenta con 41.634 trabajadores por cuenta propia, de los que aproximadamente 3.500 son extranjeros, según los datos presentados durante la sesión. De estos últimos, unos 1.200 proceden de países de la Unión Europea y más de 2.300 de países extracomunitarios.
UATAE señala que la afiliación de autónomos extranjeros ha aumentado cerca de un 25 % en los últimos tres años. Pese a este crecimiento, su peso sobre el conjunto del trabajo autónomo en Cantabria se sitúa en torno al 8,6 %, por debajo del 15 % registrado en España.
El portavoz ha explicado también que, de cada cien trabajadores en Cantabria, diecisiete son autónomos.
La sesión ha prestado especial atención a las dificultades que encuentran las personas inmigrantes para iniciar una actividad económica. Entre ellas figuran la homologación de determinadas titulaciones, las barreras idiomáticas, la captación de clientes y la conciliación de las responsabilidades familiares con el trabajo.
Ayudas, bonificaciones y obligaciones antes de darse de alta
Durante el encuentro se han repasado las ayudas autonómicas para iniciar o mantener una actividad, la tarifa reducida de cotización y la posibilidad de solicitar el pago único de la prestación por desempleo para financiar un proyecto, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
Gómez Ruiz ha recordado que determinadas subvenciones pueden exigir encontrarse en situación de desempleo, presentar un proyecto viable o mantener la actividad durante un periodo concreto.
Por ello, ha recomendado consultar las condiciones antes de formalizar el alta como autónomo, ya que incumplir los compromisos adquiridos puede obligar a devolver las ayudas recibidas.
También ha aconsejado revisar las convocatorias municipales y comprobar las licencias, autorizaciones, obligaciones fiscales y seguros necesarios para desarrollar cada actividad.
La charla se ha celebrado dentro del proyecto «Red de Impulso al Emprendimiento Inclusivo en Cantabria» y ha incluido un turno de preguntas sobre cuestiones prácticas, como la posibilidad de trabajar desde el domicilio, las diferencias entre gestorías y asesorías o las bonificaciones para nuevos autónomos.
UATAE ha ofrecido su asesoramiento para estudiar la viabilidad de los proyectos y orientar a las personas interesadas sobre las ayudas a las que pueden acceder.


















