El Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca ha participado este sábado en la manifestación celebrada en Villaverde de Pontones contra el proyecto Olucas Surf Center, una movilización que ha congregado a miles de personas, según la organización, para exigir la paralización del Proyecto Singular de Interés Regional (PSIR).
La presidenta de la entidad, María Toca, ha expresado su rechazo a una iniciativa que contempla una inversión anunciada de 40 millones de euros y entre 60 y 100 puestos de trabajo. A su juicio, el proyecto responde a «la fantasía capitalista» y antepone los intereses privados a las necesidades de los vecinos.
Toca también ha cuestionado la ubicación de una instalación de olas artificiales a unos 15 kilómetros de la costa cántabra. «Nos lo han querido vender como una enorme piscina de olas para hacer surf en Villaverde de Pontones, que está aproximadamente a 15 kilómetros de una costa hermosa y esta sí con olas naturales de nuestro Cantábrico», ha señalado.
La presidenta del Ágora ha trasladado el apoyo de la asociación a los residentes y a la plataforma de afectados. «Afortunadamente, tanto el pueblo como determinados movimientos políticos y sociales, entre los que se cuenta el Ágora, hemos plantado cara a este proyecto», ha afirmado.
Los afectados cuestionan la tramitación del PSIR
La presidenta de la Asociación de Afectados por el PSIR de Olucas, Gloria Videro, ha denunciado la utilización de esta figura urbanística y sus posibles consecuencias para los propietarios de terrenos. «No puede ser que lo que han trabajado las generaciones que nos han precedido, nuestros abuelos y nuestras abuelas, venga ahora cuatro promotores privados y el Gobierno les dé las herramientas para echarnos de aquí», ha manifestado.
Videro también ha cuestionado la situación de los terrenos y la capacidad económica de la empresa promotora. Según ha explicado, la sociedad cuenta con un capital social de 150.000 euros para un proyecto cuya inversión anunciada asciende a 40 millones, y ha puesto en duda que se pueda avanzar en la tramitación sin disponer de la titularidad de las parcelas y de los recursos necesarios.
El proyecto Olucas Surf Center responde a la fantasía capitalista y antepone intereses
Durante la lectura del manifiesto, los vecinos han defendido su derecho a decidir sobre el futuro de la localidad y han advertido de que el complejo amenaza su calidad de vida, sus raíces y el paisaje rural.
«Para nosotros esa tierra representa el sudor y el esfuerzo de nuestros abuelos, representa nuestra infancia, nuestras raíces y nuestros recuerdos más valiosos. Eso no tiene precio y no se compra ni se vende», han señalado los afectados.
Asimismo, han reclamado que las administraciones atiendan las necesidades de los pueblos pequeños, como la falta de infraestructuras, servicios públicos y ayudas, antes de impulsar grandes instalaciones privadas.
Los vecinos han insistido en que su oposición no está dirigida contra el surf, la creación de empleo o el desarrollo económico, sino contra el modelo planteado y la falta de respuestas sobre cuestiones como el consumo de agua necesario para mantener una piscina de olas artificiales.
«No estamos en contra del surf, ni del empleo, ni del progreso, ni del futuro. Estamos en contra de un modelo de desarrollo que convierte nuestros prados en mercancía, que promete puestos de trabajo sin explicar cuánto serán reales y estables y que no aclara de dónde saldrá el agua necesaria para llenar una piscina de olas en mitad del campo», han expuesto.
Los afectados también han relacionado el conflicto con otros proyectos que han generado contestación social en Cantabria, como la planta de biogás de Las Pilas, las viviendas de Rucandio, los polígonos de la Heredad de Solía y las baterías previstas en Ruesga. Asimismo, han mostrado su solidaridad con los vecinos de Las Excavadas, que llevan años movilizados para defender su entorno.
La asociación ha anunciado que continuará estudiando la documentación del PSIR, contrastando las cifras y preparando las actuaciones necesarias para defender los intereses de los residentes.
El manifiesto ha concluido con un llamamiento a mantener la unidad vecinal por encima de las diferencias políticas. «Es más lo que nos une que lo que nos separa», han recordado los participantes, que han cerrado la movilización con una consigna compartida: «Villaverde no se vende, Villaverde se defiende».
Fuente: Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca

















