El Bathco BM Torrelavega venció en su XIII Torneo Nacional tras conseguir doblegar tanto al UBU San Pablo Burgos como al Tubos Aranda Villa de Aranda en los penaltis. Fue una buena jornada de preparación antes del Torneo Internacional de Clubs Cantabria Infinita, último amistoso antes de la eliminatoria europea.
La final inició de forma más igualada que los partidos anteriores. Ni naranjas ni arandinos se veían capaces de conseguir una renta superior a un gol. El primer +2 se hizo esperar hasta pasado el minuto 5, con una buena contra entre Prokop y Aja. Así como llegó la ventaja, se esfumó, con la rápida respuesta del equipo arandino. A pesar de ser el segundo partido, ambos equipos se veían frescos y el espectáculo agradaba al público del Vicente Trueba.
Leo Tercariol, sin participación en semifinales, levantó al pabellón con varias intervenciones consecutivas que permitieron alcanzar el +3, gracias también a los goles de Andrés Moyano. La ventaja forjada entre el argentino y el brasileño perduró hasta que llegaron las exclusiones. Con una por bando, el Tubos Aranda Villa de Aranda lo gestionó mejor y acabó empatando a 9 en el minuto 15. Cuétara detuvo el reloj para que, tras la pausa, Javi Muñoz retomara el ritmo del equipo.
Aunque la charla pareció despertar a los naranjas, las pérdidas reaparecieron en el ataque local. Sin piedad, los de Márquez siguieron anotando hasta ponerse por delante. El empate de Moyano precedió a la última acción del primer tiempo, ya con el reloj parado, en la que Bors se topó con Tercariol desde los 7 metros.
En la segunda parte, lo vistoso y entretenido del juego tardó en traducirse en goles. Los visitantes golpearon primero y mejor, gestionando con acierto una ventaja inicial. Con las exclusiones en juego nuevamente, Rubiño aprovechó el espacio para empatar a 16. La igualdad devolvió el mando del juego a los amarillos, lo que obligó a Cuétara a pedir tiempo muerto a 10 minutos del final.
La victoria de Bathco BM Torrelavega en penaltis refleja su fuerte preparación
Sus palabras surtieron efecto gracias a Tercariol y Lombilla, que sembraron el empate. Poco después, en el minuto 33, Muñoz dio la vuelta al resultado desde el punto de penalti. Fue entonces el turno de Márquez, quien, visiblemente molesto, borró efusivamente la pizarra tras ver que su jugada acababa en robo de Juanjo Fernández. El jugador de Ciudad Real fue el encargado de colocar el 20–18.
Cuatro torres defendían el centro de la defensa naranja, haciendo imposible que el Tubos Aranda Villa de Aranda pudiera penetrar. Solo una pérdida de Colunga concedió un gol al contraataque. El canterano chocó con Teixeira, dando a los visitantes la oportunidad del empate. López la aprovechó y Cuétara pidió un nuevo tiempo muerto con 30 segundos por jugar. El balón le llegó a Ángel Fernández que, con muy poco ángulo, disparó al portero. El tiempo muerto de Márquez fue igual de efectivo y el partido acabó, una vez más, en penaltis.
El primer fallo de Berbel allanó el camino de los naranjas. Muñoz, Rubiño, Martínez, Colunga y Fernández desfilaron por la línea para firmar un cinco de cinco (5/5) y asegurar la victoria.
Una semifinal de alto voltaje
La semifinal comenzó de manera fulgurante. Un gran inicio de los naranjas les permitió alcanzar los cinco goles antes del minuto 4. Entre ellos, el primero de Lucas Osorio, en un Vicente Trueba que presenció los primeros destellos del joven talento cántabro. UBU San Pablo Burgos, una vez asentado en el encuentro, ajustó el marcador gracias a su buena defensa.
Tanto fue así que Jacobo Cuétara paró el partido superado el minuto 10, al ver que los suyos no lograban despegarse en el marcador. La entrada de una nueva unidad, con Moyano, Martínez o Jurkovic, mantuvo el pulso del partido, con el eslovaco tan eléctrico como impreciso en la primera línea. La acción se prolongó al ritmo de un gol por minuto en una u otra portería, alcanzando el minuto final del primer tiempo con empate a 10.
Un buen quiebro de Andrés Moyano en su pasillo natural colocó el 11–10. Jorge Berzosa pidió un tiempo muerto para esa última jugada. El intento de ‘fly’ dibujado en su pizarra acabó interceptado por Marcio Silva, mandando el partido al descanso con mínima ventaja local.
El intercambio de golpes continuó en el segundo tiempo. Si bien el ritmo de juego era elevado, la solidez de las defensas aún mostraba signos de pretemporada. La situación incomodaba a Jacobo Cuétara, que no logró cambiar las tornas ni con un nuevo tiempo muerto. Fabrizio Casanova mandó el 13–14 directo a la escuadra. Dos pérdidas de su equipo, sin embargo, permitieron a Prokop retomar la ventaja apenas un minuto después.
El protagonismo de Carlos Calle y Daniel Santamaría en portería fue creciendo, haciendo perdurar durante varios minutos el empate a 15. Cuando el Bathco BM Torrelavega logró romper esa igualdad, llegó el momento de despegar. Los de Cuétara alcanzaron el +3 con una sucesión de goles de Ángel Fernández e Isidoro Martínez. Los últimos tres minutos de juego comenzaron con un penalti anotado por Muñoz para el 20–18. Con otro penalti visitante, el partido quedaba en un pañuelo.
Bajo amenaza de pasivo, Cuétara pidió un tiempo muerto que debía acabar en gol. Tras una buena defensa, el lanzamiento de Moyano se estrelló en Santamaría. Berzosa hizo lo mismo que su par y pidió tiempo muerto, esta vez para empatar. Tras lo que parecía una gran defensa, Ali Bellahcene se inventó un tiro espectacular para superar a Calle, empatar a 20 y forzar los penaltis.
Ambos equipos anotaron su primer lanzamiento, al igual que ambos porteros acertaron en su segundo intento. La balanza no se desequilibró más, y fue necesario iniciar una segunda tanda de lanzamientos. Con el orden invertido, Miguel Malo estrelló el séptimo disparo en el larguero. Ángel Fernández, redimiéndose de su primer fallo, colocó el 6–5 definitivo.


















