El Teléfono de la Esperanza ha puesto en marcha su Programa de Atención en Catástrofes y Desastres Naturales como respuesta a los incendios forestales que están afectando a distintas zonas del país. Esta iniciativa, activada por primera vez durante la DANA de 2024, ofrece apoyo psicológico especializado tanto de forma presencial como online, y busca atender el impacto emocional derivado de estas emergencias.
El protocolo contempla la intervención de un equipo formado por 15 profesionales de la Psicología Clínica y Sanitaria. En los territorios más afectados por el fuego, se desplegará atención presencial, mientras que en el resto del país se ofrecerá atención remota para quienes lo necesiten. El objetivo es proporcionar acompañamiento emocional inmediato y de calidad en momentos de alta vulnerabilidad.
El Teléfono de la Esperanza ofrece apoyo psicológico a los afectados por los incendios
María Guerrero, presidenta del Teléfono de la Esperanza, ha subrayado la importancia de esta labor: “Sabemos que, en situaciones como esta, el impacto emocional puede ser profundo, incluso en quienes no han sufrido daños materiales. Perder la sensación de seguridad o ver alterado tu entorno genera un tipo de dolor que también necesita ser escuchado”.
Las personas que requieran atención pueden contactar con la organización a través del número habitual 717 003 717. Un equipo de orientación se encarga de valorar cada caso y, si procede, derivarlo al personal clínico especializado.

La entidad remarca que este programa forma parte de su compromiso con la salud mental y la sociedad civil, y que está diseñado para activarse de inmediato ante cualquier catástrofe que provoque un fuerte impacto psicológico colectivo. “No podíamos mirar hacia otro lado. Estar presentes también en estos momentos es parte de nuestra misión”, señala Guerrero.
Emergencias como la actual ola de incendios no solo generan pérdidas materiales, sino también sufrimiento emocional que muchas veces pasa desapercibido. Por eso, el Teléfono de la Esperanza recuerda que su labor va más allá de la escucha telefónica: se trata de una red profesional y humana preparada para acompañar en los momentos más difíciles.
Con esta actuación, la organización refuerza su papel como referente nacional en atención psicológica en situaciones críticas, sumando recursos y experiencia al dispositivo de respuesta frente a emergencias naturales en España.


















