El crecimiento del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en Cantabria durante los últimos cinco años se ha sostenido, en gran medida, gracias a la aportación de los autónomos extranjeros. Así lo refleja el análisis de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España), que destaca el papel esencial de este colectivo en el relevo generacional y en la supervivencia de miles de negocios.
Desde 2020, la afiliación de autónomos extranjeros en la comunidad ha crecido un 42%, con un incremento de casi 1.000 personas en este periodo. En la actualidad, se contabilizan 3.222 profesionales extranjeros inscritos en el RETA en Cantabria, lo que supone el 7,8% del total de trabajadores por cuenta propia.
Los datos evidencian que, mientras el número de pensiones de jubilación entre autónomos aumentaba en 44 en los últimos cinco años, la afiliación de personas extranjeras crecía 22 veces más. Este fenómeno convierte a los profesionales migrantes en un motor fundamental para garantizar la sostenibilidad del sistema y cubrir el relevo generacional en el trabajo por cuenta propia.
El futuro del RETA depende de apoyar y consolidar a los autónomos
El crecimiento de los autónomos extranjeros se ha distribuido de manera significativa entre diferentes sectores. El transporte es uno de los ámbitos más destacados, al pasar de 104 a 234 afiliados. También resalta el incremento en las actividades profesionales, científicas y técnicas, con un salto de 82 a 183 profesionales. En la construcción, otro sector clave para la economía cántabra, la cifra ha pasado de 417 a 686 inscritos.
Según UPTA, estos datos muestran que los autónomos extranjeros no solo sostienen los sectores tradicionales, sino que también impulsan áreas de alta cualificación que requieren especialización y renovación. Su aportación es, por tanto, doble: garantizan continuidad en las actividades económicas más clásicas y refuerzan la competitividad en nuevos nichos profesionales.
La organización estima que, si se mantiene la tendencia actual, en 2030 el número de afiliados extranjeros en el RETA de Cantabria podría superar los 4.000. De este modo, el futuro del trabajo autónomo dependerá en gran parte de la capacidad para atraer y retener a estos profesionales, así como de las políticas públicas que se desarrollen para favorecer su integración y consolidación.
Eduardo Abad, presidente de UPTA España, fue claro en su valoración: “Los datos son claros: sin la aportación de los autónomos extranjeros, el sistema se encontraría en una situación crítica. Los trabajadores autónomos extranjeros son la columna vertebral del crecimiento en los últimos años y será absolutamente imprescindible aumentar y sostener el crecimiento de este colectivo para la supervivencia de decenas de miles de negocios”.
UPTA ha insistido en que esta realidad debe tenerse en cuenta tanto por las administraciones como por los partidos políticos, independientemente de su signo. Para la organización, es prioritario establecer medidas que garanticen que los autónomos extranjeros sigan encontrando en Cantabria un lugar donde desarrollar su actividad económica y contribuir al fortalecimiento del tejido productivo regional.
La entidad recuerda que la importancia de los autónomos extranjeros no es circunstancial, sino estructural, y que su participación activa en el sistema RETA es clave para afrontar los desafíos de envejecimiento y relevo generacional en la economía cántabra.


















