La organización reclama un plan urgente de formación para el colectivo y pide adaptar la FP y la Universidad a la nueva realidad laboral.
UPTA advierte de que la implantación de la Inteligencia Artificial entre los autónomos sigue siendo reducida y señala que actualmente solo dos de cada diez la utilizan de forma habitual en el desarrollo de su actividad.
Según el análisis de la organización, la IA no afectará por igual a todas las actividades económicas. UPTA sostiene que los oficios manuales, los trabajos que requieren presencia física, intervención técnica especializada o relación directa con el cliente tendrán mayor capacidad de resistencia ante la transformación tecnológica.
La organización cita entre esas actividades a fontaneros, electricistas, mecánicos, carpinteros, albañiles, instaladores, pintores, profesionales del mantenimiento, agricultores, ganaderos, transportistas, peluqueros, trabajadores de la estética, cuidados, hostelería y comercio.
UPTA reclama formación en Inteligencia Artificial para evitar una nueva brecha
UPTA recuerda que la Inteligencia Artificial ya permite automatizar tareas administrativas, elaborar presupuestos, gestionar agendas, mejorar la atención al cliente, optimizar compras o reforzar la comunicación y el marketing de los negocios.
La organización considera que el acceso a estas tecnologías sigue siendo desigual, especialmente entre los autónomos con menor capacidad de inversión y formación. Por ello, reclama un Plan Nacional de Formación en Inteligencia Artificial para autónomos.
UPTA pide que este plan vaya acompañado de ayudas específicas para la digitalización, asesoramiento técnico y programas de acompañamiento que faciliten la incorporación de estas herramientas en los pequeños negocios.
La organización también considera imprescindible adaptar los contenidos de la Formación Profesional y de los estudios universitarios a una realidad laboral en la que la Inteligencia Artificial tendrá una presencia creciente en distintos sectores económicos.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, advierte de que “la verdadera amenaza no es la Inteligencia Artificial, sino que miles de autónomos no dispongan de las herramientas y la formación necesarias para aprovechar su potencial y hacerlo conforme a la normativa”.


















