Unas 3.000 personas, según la organización, participaron este sábado en Santander en una manifestación en defensa de la sanidad pública convocada por distintos colectivos sociales, vecinales, sindicales, sanitarios y políticos de Cantabria. La movilización recorrió el centro de la ciudad desde la Plaza de Numancia hasta la Plaza del Ayuntamiento.
Durante la marcha se escucharon consignas como “La sanidad pública no se vende, se defiende” y los asistentes reclamaron también la dimisión de la presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, y del consejero de Salud, César Pascual. Entre los colectivos citados en la nota figuran la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública en Cantabria, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Cantabria, la Coordinadora Cántabra de Pensionistas y Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca, junto a organizaciones sindicales, partidos y profesionales sanitarios.
La presidenta de Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca, María Toca, defendió durante la movilización una sanidad pública “digna, universal y de calidad” y rechazó el modelo privado. En la misma línea, Gonzalo Barredo Molinuevo, portavoz de la Coordinadora Cántabra de Pensionistas, vinculó la protesta al aumento de las listas de espera y sostuvo que las movilizaciones continuarán.
El manifiesto pidió más inversión para la sanidad pública y los consultorios rurales
Al término de la manifestación se leyó un comunicado en el que los convocantes defendieron que la asistencia sanitaria es un derecho humano y advirtieron de que ese derecho está “seriamente amenazado” en Cantabria y en el conjunto del Estado. El texto reivindicó además el papel de la sanidad pública como elemento de cohesión social, reducción de desigualdades e impulso del empleo, la investigación y la innovación.

El manifiesto denunció el aumento de las listas de espera en Atención Primaria, consultas especializadas e intervenciones quirúrgicas, una situación que atribuyó a la falta de inversión en el sistema público y al desvío de recursos a la sanidad privada. También reclamó reforzar la financiación, aumentar las plantillas, mantener abiertos los consultorios rurales con personal suficiente y que “los 250 millones de euros que se dan a Santa Clotilde” vuelvan, según el texto leído, al sistema sanitario público.
La movilización finalizó con un aplauso y con la repetición de los lemas que acompañaron la marcha, mientras los colectivos convocantes expresaron su intención de mantener las protestas en defensa del sistema sanitario público.


















