Las cerca de 80 viviendas, garajes y trasteros de Ballestas, en Guarnizo, continúan vacíos a pesar de tratarse de una oportunidad única para dar respuesta a uno de los principales problemas que afrontan actualmente jóvenes y familias: el acceso a una vivienda.
Desde que el Ayuntamiento de Astillero lograra poner fin a la ocupación de los bloques de Ballestas 7A y 7B, el alcalde, Javier Fernández Soberón, ha mantenido reuniones con el consejero de Vivienda y con la propia presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, para tratar de convertir estos inmuebles en una oportunidad real para jóvenes y familias.
Durante años, estos bloques fueron el hogar de numerosas familias hasta que la llegada progresiva de ocupas terminó generando importantes problemas en la zona. El Ayuntamiento inició entonces una batalla para recuperar los edificios que, junto a los vecinos y la actuación de Policía y Guardia Civil, permitió finalmente poner fin a aquella situación. Actualmente permanecen cerrados y protegidos para evitar nuevas ocupaciones.
A principios de este año, Soberón volvió a insistir mediante una carta formal dirigida al Gobierno de Cantabria para avanzar en una solución. Desde entonces, ni Astillero ni Guarnizo han recibido una respuesta ni conocen avances por parte del Ejecutivo regional.
“La vivienda ha pasado de ser una prioridad a convertirse en una necesidad para muchísimos jóvenes y familias y, mientras tanto, seguimos sin señales de vida de Buruaga para dar una solución a una oportunidad que tenemos delante de nosotros”, lamenta Soberón.
«Recuperar las viviendas vacías de Guarnizo permitiría darles una nueva oportunidad»
La empresa pública SAREB es la propietaria de los edificios, por lo que Soberón insiste de nuevo al Gobierno regional liderado por Buruaga para que impulse las gestiones necesarias que permitan recuperar esta oportunidad única y poner las viviendas nuevamente en uso.
Además, no se trata de empezar de cero. Son casi 80 viviendas ya construidas, acompañadas de garajes y trasteros, que con una puesta a punto y voluntad por parte de las administraciones podrían volver a convertirse en hogares asequibles para jóvenes y familias.
“Estamos hablando de cerca de 80 viviendas, con sus garajes y trasteros, en plena Bahía de Santander y en una zona extraordinaria de la región. Es una oportunidad fantástica que no podemos permitirnos desaprovechar mientras cada vez resulta más difícil para nuestros jóvenes independizarse y para muchas familias acceder a una vivienda”, señala el alcalde.
Soberón considera que, una vez solucionado el grave problema de ocupación que durante años sufrió Ballestas, el siguiente paso debe ser recuperar definitivamente estos edificios y devolverles su función original: convertirse en hogares.
Desde Astillero se continuará insistiendo ante el Gobierno regional para que dé respuesta a esta petición y lidere las gestiones necesarias con SAREB para transformar un problema del pasado en una oportunidad de futuro para jóvenes y familias.
Fuente: Ayuntamiento de Astillero


















