Lolo Encinas afronta su tercera temporada al frente del Grupo Alega Cantabria con una plantilla que considera más experimentada y el reto de convertirla en un equipo sólido y reconocible.
El entrenador del Grupo Alega Cantabria encara el nuevo curso con una idea clara: el talento individual debe traducirse ahora en rendimiento colectivo. «Tenemos unos buenos jugadores, una buena plantilla… Ahora tenemos que hacer un buen equipo», resume Encinas, que pone el foco en la competitividad y la capacidad de lucha de sus jugadores.
El técnico donostiarra inicia su tercera temporada en Torrelavega después de una etapa en la que, a su juicio, el club ha ido creciendo y profesionalizándose. Encinas recuerda que su llegada se produjo con la temporada ya comenzada y en un momento deportivo complicado, cuando dispuso de apenas 48 horas para decidirse y ponerse al frente del equipo.
Desde entonces señala dos partidos entre los recuerdos más importantes de su etapa en el club. El primero, la victoria en Valladolid durante aquella primera media temporada, por lo que suponía para las opciones de permanencia y por la respuesta de los aficionados desplazados. El segundo, el triunfo ante Estudiantes en el Trueba, resuelto con una canasta final y con el público volcado con el equipo.
Para esta temporada, Encinas destaca especialmente la experiencia acumulada por la plantilla. El entrenador considera que el club nunca había contado con tantos jugadores acostumbrados a disputar play-offs y Final Four, una circunstancia que espera aprovechar durante el curso.
El dinamismo y la defensa marcan el equipo que quiere Lolo Encinas
En cuanto al juego, Encinas busca un Grupo Alega Cantabria con ritmo, movilidad y capacidad para compartir el balón. «Yo no quiero un equipo muy parado. Quiero un equipo que se mueva mucho, que corra», explica. En defensa, su intención es conseguir un grupo compacto y capaz de mantener un nivel alto.
El técnico también valora la continuidad de buena parte del cuerpo técnico. Considera que conocer el funcionamiento del club facilitará la adaptación y destaca las ganas, la energía y la vinculación con Torrelavega de quienes trabajan junto a él.
El aumento de las expectativas deportivas es otro de los asuntos que Encinas afronta de cara al nuevo curso. El entrenador reconoce que jugadores y cuerpo técnico conocen el contexto en el que comienzan la temporada, aunque considera importante aislar al vestuario de una presión excesiva, especialmente de la generada a través de las redes sociales y del entorno más cercano.
Más allá de los resultados, Encinas expresa un deseo concreto para el final de temporada: que las personas que llevan años vinculadas al proyecto puedan vivir unos play-offs. No lo plantea como una garantía, sino como una aspiración personal vinculada a quienes han acompañado al club durante su crecimiento.
«Sobre todo me gustaría que Torrelavega y Cantabria estén orgullosos de ellos», resume el entrenador. Para Encinas, ese reconocimiento pasa por construir un equipo que compita, luche y sea capaz de generar identificación entre jugadores y aficionados.

















