Podemos Cantabria ha presentado una denuncia ante el Área de Inspección y Evaluación de la Consejería de Salud para que investigue la gestión de las derivaciones de pacientes al Hospital Santa Clotilde y, especialmente, qué ocurrió con aquellos pacientes que rechazaron realizarse allí las pruebas diagnósticas.
La iniciativa se suma al escrito presentado el pasado lunes ante la Fiscalía de la Comunidad Autónoma, después de que se conociera el contenido de una comunicación interna del Servicio Cántabro de Salud en la que se indicaba a los profesionales el mensaje que debían trasladar a los pacientes.
El documento establece que, si un paciente no acepta realizarse la prueba en Santa Clotilde, se le debía comunicar que, debido al Convenio Singular, sus recursos estaban considerados como propios del Servicio Cántabro de Salud y que «si no desea realizarse la prueba en este hospital, entendemos que renuncia a la misma, y procederemos a su anulación». La existencia de esta comunicación y su contenido han sido publicados en los últimos días.
El propio SCS reconoció posteriormente que había circulado una comunicación de estas características y la calificó de errónea, asegurando que rechazar una derivación a un centro concertado no implica perder la prueba ni ser eliminado de la lista de espera. El SCS afirmó además que revisaría si la instrucción había llegado a aplicarse.
«Precisamente porque el Gobierno dice que fue un error y que se está revisando si llegó a aplicarse, queremos que esa comprobación se haga también desde la Inspección Sanitaria y no se quede únicamente en una revisión interna del propio Servicio Cántabro de Salud», señala Podemos Cantabria. «Las versiones de la Consejería han ido desde que se trata de un bulo hasta que es un error de un funcionario, pero la información que ha trascendido hace alusión a conversaciones previas, por lo que dudamos mucho que se trate de un simple error».
Las derivaciones a Santa Clotilde centran la petición de Podemos a la Inspección Sanitaria
La formación reclama que se revisen los registros oficiales del SCS para conocer cuántos pacientes fueron derivados a Santa Clotilde, cuántos rechazaron la derivación y qué ocurrió posteriormente con cada uno de ellos. En concreto, Podemos pide comprobar si las pruebas fueron mantenidas, si se asignaron nuevas citas, si alguna fue anulada, si se produjo alguna modificación de la situación de los pacientes en las listas de espera o si se registró cualquier otra consecuencia administrativa o asistencial.
Para Podemos, la cuestión no puede resolverse únicamente determinando si la comunicación interna era o no una instrucción oficial. «Una cosa es reconocer que el documento fue un error y otra saber qué pasó con los pacientes que recibieron ese mensaje. Si a una persona se le dijo que, si no acudía a Santa Clotilde, se anulaba su prueba, necesitamos saber qué hizo después el sistema sanitario con esa persona», señala la formación.
La documentación conocida contiene además una referencia que Podemos considera relevante: «Hola, como hemos hablado». Para la formación, esa expresión hace necesario determinar qué conversaciones previas existieron antes de que las instrucciones quedasen plasmadas por escrito, quién participó en ellas y qué se decidió. «No estamos diciendo quién dio la orden ni quién tomó la decisión porque eso es precisamente lo que queremos que se determine.
Lo que sí tenemos es un documento que establece qué había que decir a los pacientes y una referencia expresa a conversaciones previas. Ahora toca reconstruir cómo se llegó hasta ahí», explica Podemos.
Según Podemos, «Lo que pedimos a la Inspección es muy sencillo: que se miren los datos. Queremos saber cuántas derivaciones hubo, cuántos pacientes dijeron que no, qué pasó con sus pruebas y qué ocurrió con su situación en las listas de espera. No queremos una explicación política; queremos comprobar qué ocurrió realmente en los sistemas del Servicio Cántabro de Salud», concluyen.
Fuente: Podemos Cantabria


















