Una familia afectada por una vivienda abandonada en Barreda trasladará su caso al próximo pleno municipal, según el escrito remitido a este medio. En su carta, sostiene que la situación se arrastra desde finales de los años 90 y que, pese a distintas actuaciones y expedientes, el problema “no solo no se ha resuelto”, sino que ha terminado haciendo imposible el uso normal de su vivienda.
La familia subraya que su reclamación no se basa en un conflicto vecinal, sino en un deterioro prolongado de un inmueble superior que, según su relato, ha ido agravándose con el paso del tiempo. En el mismo escrito, afirma que lleva “más de dos décadas” sin poder utilizar su vivienda con normalidad y que, mientras tanto, ha continuado afrontando gastos asociados como impuestos, tasas y seguros.
Entre los antecedentes que aporta, la familia sitúa intervenciones municipales ya en 1999 y señala que en 2009 se tramitó un embargo por deudas municipales que, según indica, no llegó a ejecutarse. También menciona la existencia de órdenes de ejecución urbanística dictadas en 2011 y 2022, al entender que el problema persistía.

Según expone, durante más de diez años ha contactado con distintos miembros de la corporación municipal para advertir de la evolución del inmueble y para reclamar que se culminaran decisiones que, a su juicio, podían haber evitado que la situación llegara al punto actual. La familia añade que el resultado no se limita a una restricción de acceso acordada en 2025, sino a una pérdida continuada de uso de su vivienda.
La vivienda abandonada en Barreda figura en escritos vecinales y de Sanidad de 2002 y 2003
Junto a su versión de los hechos, la familia aporta documentación previa relacionada con el caso. En un escrito fechado en 2002, una asociación vecinal trasladó a Urbanismo su preocupación por el estado de abandono e insalubridad de un piso superior y por las consecuencias que ese estado podía tener sobre viviendas colindantes.
Asimismo, consta un documento de 2003 de la Jefatura Local de Sanidad del Ayuntamiento de Torrelavega en el que se hace referencia al “estado de abandono” del piso superior y se recoge que un propietario sufría las consecuencias de esa situación. En ese escrito también se alude a molestias para colindantes y se menciona que, al tratarse de una propiedad privada, la investigación podría ser realizada por servicios de Policía.
En su carta, la familia sostiene que el inmueble que origina el problema se ha degradado con el paso del tiempo y que la situación afecta también al entorno. Asegura que vecinos de la zona llevan años conviviendo con una vivienda abandonada y con problemas asociados, y advierte de posibles riesgos para otras viviendas anexas si el deterioro avanzara.
Una reclamación patrimonial pendiente, según la familia
La familia indica que presentó una reclamación patrimonial por los daños acumulados y que, a día de hoy, no existe una resolución de fondo. En paralelo, afirma que no se le facilita el acceso completo a los expedientes, pese a que, según expone, la gravedad del estado del inmueble habría quedado acreditada con medidas municipales adoptadas.

En el mismo escrito, la familia muestra su preocupación ante la posibilidad de que, si la propiedad responsable no asume los costes, se planteen soluciones que acaben repercutiendo total o parcialmente en quienes, según sostiene, no provocaron el problema. “Eso no sería justo”, añade en su carta.
Petición de soluciones y próxima intervención en el pleno
La familia concluye que no se trata de un asunto privado, sino de una situación conocida desde hace más de veinte años, con actuaciones iniciadas que, según su versión, no se habrían ejecutado de forma eficaz. Por ello, reclama que el “tiempo de los expedientes” dé paso a “soluciones ejecutadas” y anuncia su intención de intervenir en el próximo pleno para exponer el caso.
La familia mantiene que la situación se prolonga desde finales de los años 90 y que su objetivo es que el Ayuntamiento aclare el estado de los expedientes y las medidas previstas.
Jose Luis Fernández de la Fuente



















La cuestión de esta vivienda, de la que soy una de las herederas es que al Sr José Luis, personalmente le propuse que empezáramos por arreglar el tejado, que al ser común, deberíamos pagar cada uno nuestra parte, y se negó siempre, esto podría haberse arreglado entre nosotros, pero este Sr no quiere gastar dinero y después va cual llorera por los medios, pero tanto el Ayuntamiento como yo, sabemos sus intereses, que no son otros que el de quedarse con todo edificio y venderlo después, pero eso no va a ser.