Según los datos correspondientes a enero-junio de 2026, Torrelavega contabilizó 1.419 infracciones penales, un 32,1 % más que en el mismo periodo del año anterior. El incremento afecta especialmente a algunos delitos relacionados con la seguridad ciudadana, como los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria, que aumentan un 146,2 %; el tráfico de drogas, un 133,3 %; las sustracciones de vehículos, un 120 %; los hurtos, un 52,3 %, y los robos con violencia e intimidación, un 54,5 %.
Para CSIF Cantabria, esto debe servir como una llamada de atención a las administraciones responsables de garantizar la seguridad ciudadana y pone de manifiesto la necesidad de que Torrelavega disponga de una Policía Local con una plantilla suficiente para atender las necesidades de la población.
Sin embargo, señala el sindicato, estos datos contrastan con la situación actual de la Policía Local. La plantilla presupuestada ronda los 95 efectivos, mientras que actualmente no se alcanzan los 65. La situación es todavía más preocupante cuando se analiza la capacidad real de patrullaje, ya que el número de efectivos disponibles en la calle ronda los 45, menos de la mitad de las plazas contempladas. A esta falta de personal se suma que seis agentes se han jubilado durante este año sin que se haya producido la correspondiente reposición de efectivos.
«La seguridad ciudadana necesita policías en la calle. No basta con tener plazas presupuestadas sobre el papel, hacen falta efectivos disponibles, turnos suficientemente dotados y medios para poder prestar el servicio», subraya CSIF Cantabria.
El sindicato considera especialmente preocupante que, mientras aumentan determinados delitos, la capacidad operativa de la Policía Local se vea condicionada por la falta de efectivos, lo que, a su juicio, repercute en la presencia policial en las calles, la capacidad preventiva y la respuesta ante las incidencias.
«La Policía Local necesita más efectivos para atender las necesidades del servicio»
La organización sindical denuncia además que, como represalia por las reclamaciones de los agentes para exigir el cumplimiento de los acuerdos laborales existentes, el Ayuntamiento ha reducido en un 20 % las horas extraordinarias disponibles, una decisión que, según CSIF, responde a criterios de ahorro pese a tratarse de servicios vinculados directamente a la seguridad ciudadana. Para el sindicato, esta medida resulta especialmente grave en un contexto de falta de efectivos y aumento de la criminalidad, ya que dificulta todavía más la cobertura de los servicios y limita la capacidad operativa de la Policía Local.
Desde CSIF Cantabria considera que esta reducción supone una dificultad añadida para cubrir las necesidades del servicio y mantener una adecuada capacidad operativa cuando la plantilla ordinaria resulta insuficiente.
El sindicato señala asimismo que las asociaciones de vecinos vienen trasladando reiteradamente al equipo de Gobierno la necesidad de incrementar la presencia policial y reforzar los efectivos, especialmente en aquellas zonas de la ciudad donde se concentran mayores problemas de seguridad, sin que, a juicio del sindicato, estas demandas hayan recibido hasta ahora una respuesta suficiente por parte del Ayuntamiento.
«Estamos ante una situación difícil de entender, mientras los datos reflejan un incremento muy importante de determinados delitos, la Policía Local tiene cada vez menos efectivos para realizar su trabajo. Presupuestar 95 plazas no sirve si en la práctica no se cubren y si en la calle no llegamos a 45 policías», señala CSIF Cantabria.
Por todo ello, CSIF reclama al Ayuntamiento de Torrelavega la cobertura inmediata de las plazas vacantes, nuevas incorporaciones para compensar las jubilaciones y un refuerzo de los turnos con mayor demanda, además de una planificación de las horas extraordinarias que permita atender las necesidades reales del servicio.
«Torrelavega necesita una Policía Local dimensionada para la realidad de la ciudad. Los datos de criminalidad son una llamada de atención que el Ayuntamiento no puede ignorar. No se puede exigir más seguridad a una plantilla que cada vez tiene menos efectivos», concluye CSIF Cantabria.
Fuente: CSIF Cantabria


















