Javier Menéndez ha regresado al Grupo Alega Cantabria cinco años después de su primera etapa en Torrelavega y lo ha hecho con la mirada puesta en los puestos altos de Primera FEB. El jugador asturiano, de 29 años, considera que el club ha experimentado una profunda transformación desde la temporada 2020-2021 y confía en que el equipo pueda competir con ambición e incluso aspirar al ascenso.
«Cuando estuve aquí era un club formado por pocas personas, bastante humilde. Ahora, sin duda, es un club profesional que quiere crecer», ha señalado el jugador, que también reconoce su propia evolución después de pasar por distintos equipos y categorías del baloncesto español.
Menéndez llegó por primera vez al conjunto cántabro a mitad de la temporada 2020-2021, procedente del Melilla Baloncesto, donde había comenzado el curso en LEB Oro. Su incorporación respondió a la necesidad de reforzar el juego interior con un jugador que aportase solidez defensiva y presencia en la pintura.
El asturiano encontró entonces una oportunidad para disponer de mayor protagonismo en un equipo que perseguía el salto de LEB Plata a LEB Oro. Aunque aquella temporada terminó sin conseguir el ascenso, después de quedarse a las puertas en la final, conserva un recuerdo positivo de su paso por Torrelavega y del trato recibido durante esos meses.
Javier Menéndez destaca el apoyo de la afición del Vicente Trueba y la evolución del club
La evolución del proyecto deportivo es uno de los aspectos que más han sorprendido al jugador en su regreso. Menéndez recuerda que, durante su primera etapa, el baloncesto llevaba relativamente poco tiempo asentado en Torrelavega tras su traslado desde Santander y que la estructura del club era mucho más reducida.
Ahora encuentra una entidad con aspiraciones diferentes. «Ya no es el salto de LEB Plata a LEB Oro, sino que ya estamos mirando de Primera FEB para arriba», ha explicado, antes de calificar la transformación como un cambio profesional «muy, muy, muy grande».
Ese crecimiento también influye en sus expectativas para la temporada. El jugador considera que el equipo ha avanzado en su profesionalización y espera que ese trabajo permita competir entre los mejores de la categoría.
«Espero una temporada de estar arriba, intentar luchar con ambición máxima y si se puede dar la campanada e intentar un ascenso, pues bien. Si no, intentar estar lo más alto posible», ha afirmado.
El ambiente del Vicente Trueba, otro de los cambios que ha encontrado
El regreso al pabellón Vicente Trueba también ha tenido un significado especial para Menéndez. Durante su anterior etapa, las restricciones posteriores a la pandemia limitaron la asistencia de espectadores, por lo que apenas pudo conocer el ambiente habitual de las gradas.
El jugador recuerda especialmente la final de ascenso, cuando pudieron acceder casi mil aficionados y vivió una de sus primeras experiencias con una presencia importante de público en el recinto.
La situación actual es diferente. Menéndez asegura que le ha impresionado encontrar el pabellón lleno y sentir el respaldo de los seguidores tanto durante los partidos como fuera de la pista.
«Este año ver el Trueba lleno, ver cómo nos animan, ver cómo en la calle siempre nos están apoyando y dando ánimos… Es una pasada lo que tiene esta ciudad con el baloncesto y con el deporte», ha manifestado.
Más experiencia y un papel definido dentro del equipo
Además de los cambios en el club, Menéndez considera que su trayectoria desde 2021 le ha permitido madurar como jugador. Durante estos años ha pasado por equipos de Primera FEB, LEB Oro y LEB Plata, una experiencia que, según explica, le ha ayudado a identificar sus principales cualidades y a comprender mejor su función dentro de la pista.
«He ganado muchísima experiencia», ha asegurado. El asturiano considera que ese recorrido le ha servido para saber «cuál es mi rol, qué se me da bien hacer y a qué dedicarme en el mundo del baloncesto».
Su vinculación con el deporte comenzó durante la infancia. Aunque inicialmente practicó fútbol, empezó a jugar al baloncesto con sus compañeros de colegio cuando tenía seis o siete años y posteriormente se incorporó a un equipo escolar.
En ese recorrido concede especial importancia al apoyo de sus padres, que le acompañaron desde las categorías inferiores, tanto en las convocatorias con la selección asturiana como en los desplazamientos con sus equipos. También recuerda la ayuda económica familiar durante los años anteriores a su llegada al baloncesto profesional.
Graduado en Fisioterapia, Menéndez se define como una persona ambiciosa y luchadora, acostumbrada a marcarse objetivos e intentar cumplirlos. Esa mentalidad es la que quiere trasladar ahora a su segunda etapa en Torrelavega, en un Grupo Alega Cantabria al que ve preparado para afrontar retos deportivos más exigentes que los de su primera experiencia en el club.


















