El portavoz del PRC en Arnuero, David Colina, ha denunciado hoy que el Gobierno de Cantabria continúa gastando alrededor de 21.500 euros mensuales en el mantenimiento de las viviendas de sustitución de La Arena, que llevan más de dos años terminadas y siguen sin entregarse a las familias afectadas por las sentencias de derribo.
Colina ha criticado que, después de todo este tiempo, el Ejecutivo autonómico siga sin ofrecer una fecha concreta para la entrega de los inmuebles, tal como ha reconocido el consejero de Fomento, Roberto Media, en respuesta a preguntas formuladas por el PRC en el Parlamento de Cantabria.
El portavoz regionalista considera «incomprensible» que unos edificios construidos hace más de dos años permanezcan vacíos mientras las arcas públicas siguen soportando los gastos de electricidad, vigilancia y mantenimiento. En este sentido, ha advertido de que los 21.500 euros mensuales reconocidos por el consejero suponen un desembolso de 258.000 euros al año, un gasto que considera «muy difícil de justificar cuando las viviendas están construidas y sus destinatarios siguen esperando una solución».
El mantenimiento de las viviendas de La Arena supone un gran gasto público anual
«Son cientos de miles de euros de dinero público destinados a mantener unos edificios vacíos, mientras las familias afectadas continúan sin saber cuándo podrán disponer de sus viviendas», ha lamentado.
Colina ha criticado especialmente la «incertidumbre» que esta situación genera entre los propietarios afectados por las sentencias de derribo, que llevan años pendientes de una solución definitiva y ahora ven los inmuebles terminados, «pero siguen sin saber cuándo podrán acceder a ellos».
A su juicio, esta situación resulta «inadmisible» y «pone en cuestión la capacidad de la Consejería de Fomento, que ha tenido más de dos años para resolver los trámites pendientes y establecer un calendario concreto y no ha sido capaz de hacerlo».
Por todo ello, el portavoz del PRC ha exigido al Ejecutivo autonómico que explique «de una vez» qué actuaciones quedan pendientes, cuáles son los obstáculos que impiden entregar las viviendas y cuándo prevé ponerlas a disposición de las familias. «Lo que no puede hacer es seguir de brazos cruzados mientras pasan los meses, acumulando gastos y prolongando la incertidumbre de los afectados. Las viviendas están terminadas y lo que hace falta es una solución», ha concluido.
Fuente: PRC


















