La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte ha organizado varias actividades en el Museo Etnográfico de Cantabria, METCAN, destinadas a difundir las mascaradas rurales, máximo exponente de los ritos del ciclo festivo de invierno, que se celebraban desde los últimos días de diciembre hasta marzo.
Comienzan estas propuestas con la charla «Mascaradas de invierno: rito, patrimonio y memoria» el 6 de febrero a las 19:00 h en el salón de actos de la Biblioteca Central de Cantabria. Estará a cargo de César Rodríguez Fernández, miembro de la Asociación Amigos de La Vijanera, quien aportará, desde su experiencia y conocimientos, las claves para entender estas mascaradas de invierno del mundo rural.
Durante la semana no lectiva, los días 24, 25, 26 y 27 de febrero, el Museo organiza el taller «Enmascarados», en horario de 11:00 a 14:00 h, que se desarrollará en la propia sede del Museo en Camargo (C/ Héroes del Dos de Mayo s/n, 39600 Muriedas), para edades de 6 a 12 años. A lo largo de la actividad se contará, por medio de juegos y otras dinámicas, en qué consisten las mascaradas, qué son, dónde se hacen, para qué sirven, qué simbolizan y quiénes participan.
El taller es gratuito y con plazas limitadas. Para participar, es imprescindible reserva previa llamando al 942251347, en horario de apertura pública del Museo.
«El Museo Etnográfico ofrece talleres para conocer las mascaradas rurales»
Estas relevantes manifestaciones de la cultura popular de Cantabria están fuertemente enraizadas en la historia local de cada comunidad. Sus portadores las reconocen como parte integrante de su herencia ancestral, infundiéndoles un sentimiento de identidad; forman parte de un patrimonio que se ha ido transmitiendo de generación en generación, recreado anualmente en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia.
Las máscaras, el ruido de los cencerros, los animales, la fiesta, los aguinaldos, la sátira… constituyen, entre otros muchos aspectos, un lenguaje simbólico que hay que saber interpretar, al margen de la espectacularidad que supone su escenificación, y salvaguardar.
Los profundos cambios sufridos en la sociedad rural tradicional de Cantabria han impedido que algunas de ellas no llegaran hasta nuestros días. Las que lo han hecho atesoran verdaderos testimonios, cada una con sus peculiaridades e idiosincrasia, de patrimonio cultural, tanto inmaterial como material, manteniendo principios y componentes comunes.
Estas manifestaciones culturales se pueden encontrar en Cantabria (municipios de Cabezón de Liébana, Campoo de Yuso, Molledo, Polaciones, Soba o Valdeprado del Río) y también en el resto de la Península Ibérica, así como en otras partes de Europa. Todas contribuyen a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana.


















