El ancla lítica fue localizada por el club de buceo Ok Drive frente al cargadero de Ostende, a 12 metros de profundidad, y recuperada el 28 de septiembre por el Servicio de Patrimonio Cultural. La pieza presenta dos agujeros u oculi, una tipología inusual en Cantabria.
La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, a través del Servicio de Patrimonio Cultural del Gobierno de Cantabria, se encargó de la extracción de la pieza en la ensenada de Castro Urdiales. Se trata de un ancla de piedra, un tipo de elemento utilizado durante siglos para el fondeo en actividades como la pesca y el cabotaje.
La pieza recuperada pertenece a la tipología de dos agujeros u oculi y presenta unas dimensiones y un peso similares a los de ejemplares encontrados en Galicia. Este modelo resulta, sin embargo, inusual en Cantabria, donde predominan las anclas provistas de tres agujeros y formas troncopiramidales, evolutivamente posteriores a las de dos orificios.
Este tipo de anclas se utilizó desde la antigüedad hasta épocas recientes y su origen se sitúa en época fenicio-púnica en el Mediterráneo. La información facilitada no establece, sin embargo, una datación concreta para el ejemplar localizado en Castro Urdiales.
Estas piezas de fondeo estaban diseñadas para poder ser reutilizadas en pequeñas embarcaciones manejadas por un único tripulante y resultaban adecuadas para su empleo en bahías o ensenadas protegidas, como la de Castro Urdiales.
El ancla lítica será estabilizada y conservada antes de su musealización
Tras ser reflotada, la pieza fue documentada por el equipo de arqueólogos subacuáticos del Servicio de Patrimonio Cultural y trasladada posteriormente al laboratorio del Museo Marítimo del Cantábrico.
En estas instalaciones se llevarán a cabo los trabajos necesarios para su estabilización y conservación. El proceso previsto culminará con la musealización de la pieza arqueológica.
Fuentes del Servicio de Patrimonio consideran que la localización del ancla constituye una nueva muestra del pasado de Castro Urdiales, antigua colonia romana de Flavióbriga, y del patrimonio cultural que permanece sumergido en aguas del mar Cantábrico.


















