Ayer por la tarde, familia, amigos, seguidores y miembros tanto del club como de la escuela de atletismo recibieron a Andrea Njimi en la estación de Renfe de Santander.
La pupila de Ramón Torralbo llegaba a poco más de las seis de la tarde después de su largo viaje a Tampere, Finlandia, luciendo una gran sonrisa y, por supuesto, la medalla de oro de disco obtenida en el Campeonato de Europa Sub 20.
Se trata de la misma escena que se vivió hace poco más de un año, en el mismo lugar, cuando Andrea volvía de lograr la medalla de plata en el Europeo Sub 18 disputado en Eslovaquia.
A su llegada, después de numerosos aplausos y muestras de cariño, la cántabra destacaba que:
«Esto no lo consigo sola, ha sido clave el apoyo y el empuje de mi familia y mi entrenador (Ramón Torralbo) para poder sacar adelante una cita en la que no partía como favorita».
Además, mostraba su ambición y posibilidades de crecimiento comentando que:
«Obviamente, voy a seguir trabajando duro para seguir ahí y mejorar. El año que viene hay mundial y voy a por todas, a luchar por medalla».
Sus padres, muy emocionados al recibir a su hija, se mostraban orgullosos de la recompensa de Andrea después del trabajo realizado.
«Estoy muy contenta por ella, esto es muy importante para que ella sepa lo que vale», comentaba Bernadette, su madre.
Stéphane, su padre, contaba: «Sé de lo que es capaz y siempre estoy empujando y motivando». Y mostraba su eterno agradecimiento a Ramón Torralbo, al que cariñosamente apodan “El Abuelo”, y al delegado del Atletismo Piélagos, Raúl González, afirmando:
«Nos entendemos muy bien y siempre están ayudando, formamos un gran equipo».
Andrea Njimi Tankeu nos demuestra que el esfuerzo siempre tiene recompensa
También acudió para recibir y apoyar a su atleta, la presidenta del Piélagos, Carmen Cacho, quien destacó que:
«Desde el club estamos muy orgullosos de ella y de todo lo que está consiguiendo».
Además, habló de la importancia de contar con la campeona europea para la escuela de atletismo del Ayuntamiento de Piélagos, afirmando que:
«Es un referente para los niños y niñas, un ejemplo a seguir y un espejo en el que mirarse».


















