ANPE Cantabria acusa a la Consejería de Educación de cerrar aulas y reducir plantillas en la red pública al amparo del descenso de la natalidad. El sindicato sostiene además que el actual criterio de escolarización limita la elección de centro por parte de las familias.
ANPE Cantabria ha denunciado la política educativa de la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria al considerar que está utilizando el descenso de la natalidad como justificación para aplicar recortes en la enseñanza pública mediante el cierre de aulas y la reducción de plantillas docentes.
Según sostiene el sindicato, la Administración ha introducido un nuevo criterio de escolarización por zonas que, en la práctica, impide a numerosas familias matricular a sus hijos e hijas en el centro público elegido como primera opción. ANPE asegura que, cuando existen plazas vacantes en otro colegio de la misma localidad o zona, la Consejería deriva allí al alumnado aunque queden plazas disponibles en el centro solicitado inicialmente.
Para la organización sindical, esta actuación limita el derecho de las familias a elegir centro y busca reducir la demanda de determinados colegios públicos para justificar posteriormente el cierre de unidades y la disminución de profesorado. ANPE añade que este criterio no se estaría aplicando a los centros privados concertados, mientras que en los públicos la oferta de aulas y las plantillas se modifican cada curso.
ANPE Cantabria denuncia 72 aulas menos y 95 docentes sin puesto el próximo curso
El sindicato afirma que las consecuencias de esta política afectan de forma directa a las familias durante el proceso ordinario de admisión. En este sentido, denuncia que en algunos casos se impide la escolarización en el centro solicitado como primera opción e incluso se separa a hermanos entre distintos colegios. Después, añade, se remite a las familias a un proceso extraordinario de escolarización que no garantiza plaza en el centro deseado y cuya resolución no llegará hasta septiembre.
ANPE sostiene que esta situación se está reproduciendo en centros públicos de toda Cantabria y asegura que, según sus datos, la política de la Consejería supondrá la eliminación de 72 aulas en la enseñanza pública y dejará a 95 docentes sin puesto de trabajo de cara al próximo curso escolar.
Por ello, el sindicato exige a la Consejería de Educación que abandone de inmediato esta política, respete la libre elección de centro y planifique el sistema educativo con criterios pedagógicos y de calidad. ANPE defiende además que el descenso de la natalidad debería servir para reducir ratios, mejorar la atención individualizada al alumnado y reforzar la enseñanza pública, y no para cerrar aulas ni recortar empleo docente.


















