Son numerosas las quejas y sugerencias de padres de niños que hacen uso de la guardería municipal de Renedo de Piélagos, La Jilguera, para llevar a cabo la conciliación de la vida laboral y familiar, en relación con las temperaturas que tienen que soportar sus hijos por la falta de climatización en las instalaciones municipales, sobre todo en la época estival.
Recientemente, el alcalde Caramés anunció la instalación de una pérgola en el patio para mitigar los efectos del sol y el calor en los niños, algo claramente insuficiente si dentro de las instalaciones nos encontramos en un horno, con temperaturas que sobrepasan ampliamente los 30 grados.
En el año 2017, las actuales guarderías de Boo y Renedo tenían el carácter de escuelas infantiles y el Ayuntamiento decidió cambiarlas a guarderías ludotecas municipales. Algo a lo que el PP de Piélagos de entonces se opuso de plano, junto a AVIP e IU, aunque en la votación final el PP se abstuvo, para evitar que dos de sus miembros rompieran la disciplina de voto.
Con estos antecedentes, no se explica que el actual equipo de gobierno del PP haya solicitado a la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria la eliminación del carácter de escuela infantil a las actuales guarderías ludotecas de Renedo y Boo, algo que, a nuestro entender, elimina la posibilidad de que exista un proyecto educativo y técnicos en educación, según marca la legislación actual.
La climatización es esencial para garantizar un ambiente seguro para los niños
La situación ambiental de la guardería de Renedo hace que los niños que están utilizando dicho servicio sufran episodios significativos de estrés térmico, puesto que no existe un sistema homologado que garantice la climatización y adecuación de la temperatura interior de las instalaciones. Algo que se ha visto agravado con los últimos episodios de olas de calor que venimos sufriendo desde hace tiempo también en el norte de España.
Es de sobra conocida la problemática surgida en varias comunidades autónomas españolas, donde la insuficiencia de medios está provocando que numerosos centros educativos deban suspender o acortar las jornadas de aprendizaje, puesto que las condiciones de la temperatura ambiental hacen imposible el aprendizaje y la concentración.
Con todo ello, desde AVIP exigimos al alcalde Caramés que implemente, a la mayor brevedad posible, un sistema de climatización homologado que permita un uso seguro y racional de las instalaciones de la guardería La Jilguera, puesto que los usuarios de dicha instalación son niños y niñas de corta edad y bebés, algo que los convierte en vulnerables a las bajas y altas temperaturas, finaliza Luis Sañudo.


















