El servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Santander, en colaboración con SEO/BirdLife, ha establecido un mapa de praderas según la periodicidad de siega durante la primavera.
Así lo ha dado a conocer la concejala de Medio Ambiente, Margarita Rojo, quien recuerda que los parques y zonas verdes del municipio cuentan con áreas delimitadas en las que se reduce la frecuencia de siega para favorecer la floración.
“Creemos en la importancia de compartir los espacios verdes con la naturaleza en la ciudad y con este pequeño gesto, que aplicamos en zonas verdes con poco uso, ayudamos a abejas, mariposas y otras especies silvestres”, explica la edil, quien detalla que esta medida se aplica en zonas con bajo uso por parte de la ciudadanía.
“Cuando reducimos la frecuencia de siega aumenta el número de flores silvestres que ofrecen néctar y polen a mariposas e insectos polinizadores, mientras que las semillas y hojas aportan alimento básico para aves como el autillo europeo, pequeños mamíferos y reptiles”, indican desde SEO/BirdLife. “El objetivo es potenciar un ecosistema complejo en el que además se reduce la presencia de posibles plagas, controladas por depredadores naturales”, añaden.
Para seleccionar las zonas en las que se aplica esta medida no solo se tienen en cuenta los beneficios para flora y fauna, sino también el uso ciudadano, eligiendo espacios poco frecuentados para paseo, descanso o deporte.
«Las praderas con flores mejoran la biodiversidad en la ciudad»
Estos espacios, impulsados hace más de una década por la concejalía de Medio Ambiente, se sitúan en 28 áreas verdes de la ciudad y alcanzaron una superficie de 150.000 metros cuadrados en la primavera de 2025.
“Esta medida no debe considerarse un abandono de la gestión sino una apuesta por el cuidado de la biodiversidad”, señala Rojo, por lo que las zonas cuentan con cartelería informativa para su identificación.
Además, se siegan los bordes de estos espacios para evitar que la vegetación invada caminos o aceras, actuando como señal de mantenimiento.
Santander apuesta desde hace más de una década por la convivencia con especies silvestres mediante diversas iniciativas que favorecen la biodiversidad.
“En los últimos años, gracias al proyecto Santander Capital Natural, se han desarrollado medidas como la instalación de más de 500 refugios y cajas nido para aves, la creación de 10 charcas o la plantación de 20 minibosques”, destaca la responsable municipal.
“Gracias al programa de educación y sensibilización de Santander Capital Natural, la ciudadanía comprende mejor la importancia de la naturaleza en el entorno urbano, lo que repercute en su salud y bienestar”, explica SEO/BirdLife.
Especies favorecidas por la medida
Como cada año, SEO/BirdLife ha proclamado al jilguero europeo como ave del año 2026, una especie presente tanto en el campo como en la ciudad que se alimenta principalmente de semillas de cardo, planta favorecida por estas prácticas.
Otra especie beneficiada es el autillo europeo, un pequeño búho con presencia urbana relevante en Santander. Esta ave nocturna necesita praderas con abundancia de insectos como polillas y saltamontes. Gracias a estas medidas y a la instalación de cajas nido, Santander se ha consolidado como uno de sus principales núcleos urbanos.
Asimismo, la menor frecuencia de siega incrementa la diversidad de flores, incluyendo especies como orquídeas silvestres, de las que existen 12 variedades en el municipio.
Santander Capital Natural es un proyecto liderado por el Ayuntamiento de Santander junto a SEO/BirdLife que busca reforzar el papel de las zonas verdes en la conservación de la biodiversidad y mejorar la calidad de vida.
Fuente: Ayuntamiento de Santander


















