El relevo ganadero se probará primero en una explotación lechera de Santa María de Cayón, asumida por dos hermanos de Toranzo de 17 y 22 años.
El Gobierno de Cantabria ha puesto en marcha su primer plan de relevo ganadero para facilitar la continuidad de las explotaciones cuyos titulares se aproximan a la jubilación y evitar su desaparición por falta de personas interesadas en mantener la actividad.
La presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, ha presentado el programa en una instalación lechera de La Abadilla, en Santa María de Cayón, que estaba próxima a cerrar y que ahora gestionan Álvaro y Samuel Ferrero, dos hermanos de Toranzo de 17 y 22 años.
Ambos se han formado en el Centro de Formación Profesional La Granja de Heras y participan en el proyecto piloto con el que el Ejecutivo autonómico probará un modelo que pretende extender posteriormente a otras explotaciones de Cantabria.
Buruaga ha explicado que cada año se jubila el 4% de los ganaderos de leche de la comunidad. Según los datos expuestos durante la presentación, la falta de relevo podría provocar la pérdida de cerca de 140 profesionales durante los próximos cinco años, frente a los 710 registrados actualmente.
La presidenta también ha destacado la repercusión de las explotaciones lecheras sobre actividades como la producción de piensos, el transporte, los servicios veterinarios o la maquinaria agrícola. Según ha señalado, cada empleo ganadero multiplica por cuatro los puestos de trabajo en el resto de la cadena.
Una bolsa de relevo ganadero conectará a profesionales jubilados y jóvenes
El programa contempla la creación de una bolsa de relevo ganadero abierta y dinámica para poner en contacto a profesionales próximos a la jubilación con jóvenes que quieran incorporarse al sector. El Gobierno regional tutelará las distintas fases para facilitar acuerdos entre las partes.

La iniciativa permitirá identificar explotaciones con posibilidades de continuidad, estudiar los perfiles de los aspirantes y organizar encuentros que ayuden a establecer una relación de confianza antes del traspaso de la actividad.
En el proyecto piloto de Santa María de Cayón, el propietario vende sus animales y alquila la explotación inicialmente durante cinco años prorrogables. Este acuerdo le permite complementar su jubilación y mantener en funcionamiento la instalación.
El plan incorporará también la figura del ganadero tutor, encargado de acompañar la transición y transmitir conocimientos a quienes asuman la explotación. Además, se creará un Observatorio de Relevo Generacional Ganadero, dependiente de la Dirección General de Ganadería, para realizar un seguimiento de cada proceso.
Las explotaciones que participen en el programa tendrán prioridad para acceder a las ayudas de la Política Agraria Común. El Ejecutivo también prevé facilitar los procesos de transmisión y financiación y reforzar las medidas destinadas a la incorporación de nuevos profesionales.
Entre las actuaciones ya adoptadas, Buruaga ha citado el adelanto del 80% de la ayuda para la primera instalación y el aumento de la partida para mejorar y modernizar explotaciones, que ha pasado de cuatro a siete millones de euros.
La última convocatoria recibió 75 solicitudes de incorporación: 48 de jóvenes mayores de 18 años, entre ellos 13 vinculados a la producción de leche, y 27 de personas mayores de 40 años, cinco de ellas relacionadas con este mismo ámbito.
El Gobierno regional plantea además continuar con los planes de Recría de Razas Puras y Fomento de la Carne, finalizar el Plan de Cebo y avanzar en el futuro Plan de Leche de Cantabria. También prevé que el nuevo Portal Ganadero entre en fase de pruebas durante este año.
Samuel Ferrero explicó durante la visita que la explotación cuenta actualmente con 80 animales entre producción y recría. El objetivo de los hermanos es alcanzar los 100 animales en ordeño y otros 100 de reposición, desde terneras recién nacidas hasta reses gestantes.


















