Cohorte Cantabria centra la crítica de Cantabristas tras conocerse la cesión de datos biomédicos de más de 50.000 personas a una empresa privada de Estados Unidos. La formación califica la decisión de “gravísima” y pide explicaciones públicas.
El partido sostiene que el cambio afecta al sentido con el que se presentó el proyecto a la ciudadanía, al pasar de un programa público orientado al interés general a un acuerdo que, a su juicio, permite el uso de información estratégica por parte de una multinacional con fines económicos.
Cantabristas recuerda que los responsables del programa habían defendido semanas atrás que los datos no se vendían ni se traficaba con ellos y que su utilización quedaba limitada a investigaciones bajo control público. Para la formación, los hechos conocidos ahora contradicen ese mensaje y suponen una cesión efectiva de acceso.
La opacidad del acuerdo agrava la polémica sobre Cohorte Cantabria
La organización rechaza además que la controversia se reduzca a una cuestión terminológica. A su juicio, lo relevante es que una compañía farmacéutica estadounidense pueda utilizar datos biomédicos de población cántabra, algo que interpreta como un cambio sustancial del modelo trasladado a voluntarios y opinión pública.
Cantabristas añade que la confianza de decenas de miles de participantes se construyó sobre la base de un proyecto público y bajo control institucional. Por eso considera incompatible ese marco con que los datos acaben en manos de una gran empresa privada.
La formación cuestiona también que este tipo de decisiones se adopten sin debate público previo ni detalles sobre condiciones, alcance y garantías. En ese contexto, reclama que César Pascual explique qué obtiene con esta operación y qué beneficio concreto obtiene Cantabria.


















