El PP de Torrelavega ha alertado sobre la discriminación en el taller infantil de Halloween, organizada por la Agencia de Desarrollo Local de Torrelavega, al obligar a que los participantes tengan que hacer las inscripciones a través de la tarjeta ciudadana, «un chantaje por el que no deberían pasar las familias de la ciudad”, ha dicho el concejal popular Enrique Gómez.
En su opinión, la tarjeta ciudadana es un “invento absurdo” con el peregrino propósito de “fijar población”, que nos ha costado a los ciudadanos de Torrelavega más de medio millón de euros.
“Como era de esperar, este invento de la tarjeta ciudadana no interesó a casi nadie en Torrelavega. Por eso, el PRC-PSOE ha tratado de obligar a los ciudadanos a adquirirla haciendo que sea obligatoria para los bonos 39300, tener media hora más en las zonas de carga y descarga o para que los niños se inscriban en un taller de cocina”, ha señalado Enrique Gómez.
Según ha dicho, la obligatoriedad de esta tarjeta para poder inscribirse en los talleres infantiles no tiene otro objetivo que “hacer ver que una herramienta inútil suscita algún interés entre la población, algo evidentemente falso. Tal es el afán del PRC-PSOE por chantajear a la población para que la use, que ya es conocida popularmente como la chantajeta”.
Polémica por las inscripciones al taller infantil de Halloween
A esto se suma, ha afirmado el concejal, la discriminación entre empadronados y no empadronados, que suscita un debate legal, puesto que la justicia ya ha dado la razón a demandas presentadas por favorecer ilegalmente a censados en la ciudad frente a personas de fuera del municipio.
“Este caso es más sangrante, porque este empeño en simular demanda por la tarjeta ciudadana termina discriminando entre niños, todos ellos empadronados en nuestro propio municipio”, ha lamentado.
Ante esta situación, “desde el PP exigimos al PRC-PSOE que rectifiquen y habiliten la inscripción a cuantos niños lo soliciten. Si se quiere favorecer a los empadronados en Torrelavega, se verifique esta cuestión de manera interna, sin obligar a adquirir una tarjeta que solo interesa a quien quiere vender como un éxito de gestión una simple y cara ocurrencia”, ha concluido Enrique Gómez.


















