El centro de salud de Cazoña es un «buen ejemplo» del compromiso de la Consejería de Salud con la mejora de la Atención Primaria y la modernización de las infraestructuras sanitarias de Cantabria. Tras seis meses de obras y más de 1,3 millones de euros de inversión, acaba de estrenar instalaciones con nuevas prestaciones energéticas, constructivas y funcionales.
El consejero de Salud, César Pascual, junto a la subdirectora de Gestión Económica e Infraestructuras del Servicio Cántabro de Salud (SCS), Leticia López, ha visitado hoy el centro para comprobar que la actuación «no es una simple reforma», ya que supone «mayor confort para pacientes y profesionales, una reducción del consumo energético y una mejora de la accesibilidad y sostenibilidad» del centro. Durante la visita también han estado presentes responsables de la Gerencia de Atención Primaria y de la empresa constructora.
Esta reforma, financiada con 864.763 euros procedentes de fondos europeos NextGenerationEU y 440.941 euros propios del Gobierno de Cantabria, forma parte de un ambicioso programa de rehabilitación, renovación y modernización de centros de salud «donde no se había hecho nada». Un plan que, tal y como ha explicado el consejero, va acompañado de otro semejante en consultorios.
«El centro de salud de Cazoña mejora su eficiencia energética y accesibilidad»
De hecho, ya está prácticamente finalizada también la reforma del centro de salud de Los Castros, en Santander, del de Reinosa, así como la redacción de los proyectos de mejora de los centros de salud Covadonga (Torrelavega), Gama o Solares «todos ellos con absoluta falta de mantenimiento».
Fachada ventilada y nueva cubierta
En concreto, en el centro de salud de Cazoña se ha mejorado por completo la envolvente del edificio, con aislamiento de fachadas y cubiertas, sustitución de tragaluces, así como renovación del sistema de ventilación con recuperación de calor y uso de soluciones bioclimáticas. Además, se ha reemplazado el mostrador de atención al público por uno accesible, renovado los aseos para personas ostomizadas y se han incorporado al centro puertas accesibles y mobiliario adaptado en la entrada.

Para ganar en confort y calidad ambiental, la reforma incluye la instalación de falsos techos con mejores prestaciones acústicas y estéticas, que se suman a la renovación de las zonas deterioradas del alicatado, junto a la actualización del sistema de iluminación interior.
Una actuación integral en el «segundo centro que se construyó en Cantabria» que, «sin duda, mejorará la eficiencia energética, el confort climático interior y la accesibilidad universal», todo ello en el marco del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP).
«Un centro más moderno, más confortable, más eficiente y mejor preparado para seguir ofreciendo una atención sanitaria pública de calidad».
Fuente: Gobierno de Cantabria


















