El próximo viernes 5 de junio, a las 19:00 horas, el Teatro Municipal Concha Espina de Torrelavega acogerá la gran muestra final de curso de la Escuela Municipal de Circo y Teatro Físico de Torrelavega, una cita que permitirá al público descubrir el trabajo artístico desarrollado durante todo el año por el alumnado juvenil de uno de los proyectos de formación circense más importantes del país.
La función, de acceso gratuito mediante invitación disponible a través de Giglon y de la web del TMCE, reunirá sobre el escenario dos creaciones originales de circo contemporáneo: “El tesoro perdido en Nautilus” y “El último brindis”, espectáculos que combinan teatro físico, acrobacia, interpretación, clown, trabajo coral y creación colectiva.
Más que una muestra de fin de curso, la cita representa la culminación de meses de trabajo, investigación y creación escénica por parte del alumnado y del equipo docente de la escuela, un proyecto que durante el curso 2025-2026 ha contado con cerca de 330 plazas para alumnado de entre 4 y 70 años.
Un viaje hacia el fondo del mar
La primera de las propuestas será “El tesoro perdido en Nautilus”, creada e interpretada por el alumnado de Infantil 4, jóvenes de entre 11 y 14 años.
La historia comienza cuando tres niñas se quedan dormidas imaginando antiguos mapas, leyendas marinas y tesoros ocultos. Lo que parece un sueño se convierte en una gran aventura donde aparecen sirenas, pescadores, piratas, corsarios, marineras, estibadoras, buzos y surfistas. A través del circo contemporáneo, el teatro físico y el movimiento, el espectáculo construye un universo de imaginación donde el verdadero tesoro es la amistad, la creatividad y las experiencias compartidas.
Un misterio entre máscaras y apariencias
La segunda creación será “El último brindis”, interpretada por el grupo de jóvenes de entre 15 y 21 años.
La acción transcurre durante una fiesta organizada por una reina. Todo parece perfecto hasta que, en mitad del brindis, la anfitriona cae muerta. A partir de ese momento, tres clowns conducen al público por una investigación que retrocede en el tiempo para descubrir secretos, rivalidades y motivaciones ocultas.
«La Escuela Municipal de Circo de Torrelavega impulsa la creación artística de su alumnado»
Con una puesta en escena que combina circo contemporáneo, acrobacia, teatro físico y humor, la obra reflexiona sobre el poder, las apariencias, el deseo y la responsabilidad colectiva, mostrando la madurez artística alcanzada por las jóvenes creadoras.
Un referente estatal en formación circense
La Escuela Municipal de Circo y Teatro Físico de Torrelavega se ha consolidado como uno de los proyectos más destacados del panorama estatal en el ámbito del circo socioeducativo. Impulsada por la compañía cántabra Malabaracirco, trabaja desde hace más de dos décadas utilizando el circo como herramienta artística, educativa y social.
A través de disciplinas como acrobacia, técnicas aéreas, malabares, equilibrios, clown y teatro físico, la escuela fomenta valores como creatividad, cooperación, confianza, expresión emocional y trabajo en equipo.
Forma parte de la Federación Española de Escuelas de Circo Socioeducativo (FEECSE) y de la red europea EYCO, participando en proyectos de intercambio, formación y profesionalización del circo contemporáneo.
La reciente incorporación del circo a la Ley de Enseñanzas Artísticas supone un reconocimiento histórico para la disciplina, abriendo la puerta a itinerarios reglados de formación superior y al fortalecimiento del sector dentro del sistema educativo y cultural.
La evolución del alumnado se refleja en trayectorias que continúan en escuelas superiores de circo en España y Europa, consolidando al proyecto como cantera de futuros profesionales.
Mirando hacia el futuro
La muestra del TMCE llega en un momento clave para las artes circenses en España. El reconocimiento legal del circo y el futuro traslado de la escuela al Centro de Artes La Lechera sitúan el proyecto en una etapa de crecimiento y consolidación.
Con esta cita en el Teatro Municipal Concha Espina, la escuela pone en valor el talento del alumnado y la capacidad del circo contemporáneo para generar cultura, comunidad y transformación social.



















