El historiador y miembro de Europa Laica sostuvo en el Ágora Solidaria Luis Toca que la visita del Papa ha reforzado la influencia pública de la Iglesia.
Antonio Gómez Movellán cuestionó este jueves en Santander que España pueda considerarse un Estado laico y defendió la necesidad de una separación efectiva entre las instituciones públicas y las confesiones religiosas.
El historiador y miembro de Europa Laica intervino en el Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca, en la calle Juan XXIII, 22, con la conferencia La visita del Papa: ¿Es España un Estado laico?, en la que analizó la relación entre Iglesia y Estado y la evolución histórica del laicismo en España.
Gómez Movellán afirmó que la reciente visita del Papa a España ha servido, a su juicio, para visualizar el peso que la Iglesia católica mantiene en la vida pública española. La visita de León XIV a España incluyó actos institucionales en Madrid durante los días previos a la conferencia.
Durante su intervención, el ponente sostuvo que “ser un Estado secular y laico es una conquista histórica” y comparó el laicismo con otros avances de la modernización política, como el sufragio universal o los derechos de las mujeres.
Estado laico, financiación e influencia educativa centraron la conferencia
El historiador repasó la evolución de las relaciones entre Iglesia y Estado desde el siglo XIX hasta la actualidad. Recordó que la Constitución de Cádiz de 1812 estableció el carácter exclusivamente católico del Estado español y defendió que la Segunda República representó el primer gran intento de consolidar una separación efectiva entre religión e instituciones públicas.
Gómez Movellán también abordó el papel de la Iglesia católica durante el franquismo y afirmó que el nacionalcatolicismo fue uno de los pilares ideológicos del régimen. Respecto a la Constitución de 1978, sostuvo que, aunque eliminó la confesionalidad oficial del país, no estableció una separación plena entre Iglesia y Estado.
En este sentido, afirmó que “España no es un Estado laico ni realmente aconfesional” y vinculó esta situación a la vigencia de acuerdos con la Santa Sede que, según defendió, mantienen ventajas jurídicas, económicas y educativas para la Iglesia católica.
Buena parte de la conferencia se centró en las consecuencias políticas y simbólicas de la visita del Papa. Gómez Movellán consideró que la presencia del Pontífice en actos oficiales transmitió una imagen de consenso político alrededor de la Iglesia y reforzó su papel institucional.
El ponente también se refirió a la financiación pública de la Iglesia, los conciertos educativos, las exenciones fiscales, las subvenciones y el debate sobre las inmatriculaciones de bienes. Según explicó, Europa Laica estima que la Iglesia católica recibe cada año miles de millones de euros procedentes directa o indirectamente de fondos públicos.
En materia educativa, Gómez Movellán sostuvo que la Iglesia mantiene una influencia relevante a través de la red de centros concertados y universidades privadas vinculadas a organizaciones religiosas. También mostró su preocupación por la presencia de entidades religiosas en ámbitos de asistencia social y atención a colectivos vulnerables.
La conferencia concluyó con un coloquio abierto en el que los asistentes intercambiaron opiniones sobre la situación actual del laicismo, el papel de las religiones en las democracias contemporáneas y la convivencia entre creencias religiosas y espacio público.
Antonio Gómez Movellán, nacido en Santander, es licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria, ha sido presidente de Europa Laica y ha desarrollado una trayectoria vinculada al análisis de las relaciones entre religión, poder político y derechos fundamentales.


















