Podemos Cantabria ha denunciado públicamente el fracaso de la gestión cinegética impulsada por la consejera María Jesús Susinos, después de que durante la Mesa del Lobo se hayan presentado los datos actualizados hasta el 30 de septiembre de 2025, que ascienden a 2.425 ataques y 2.812 animales muertos.
La formación considera que estas cifras reflejan una situación «totalmente fuera de control» y evidencian que la política basada en la eliminación de lobos no solo no funciona, sino que agrava el problema.
Podemos Cantabria señala que estos datos contrastan de forma muy significativa con los recogidos en el Censo Lobo Cantabria 2024, elaborado por técnicos del propio Gobierno y hecho público el pasado año. Dicho documento certificaba que entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2024 se verificaron 1.917 ataques, con 2.263 cabezas de ganado muertas.
Esto significa que, con un mes menos de datos, 2025 ya acumula 508 ataques más y 549 animales muertos más, lo que supone un aumento del 26% con respecto al año pasado.
Para Podemos Cantabria, este incremento supone un «aumento disparatado, injustificable y que demuestra el fracaso absoluto del modelo cinegético de Susinos», un modelo que la formación considera «demagógico, obsoleto y contrario a los criterios científicos internacionales».
“El aumento de los ataques del lobo evidencia políticas ineficaces y descontroladas”
La formación denuncia que la consejería está «vendiendo eficacia donde no la hay» y que utiliza la caza como «herramienta propagandística», ignorando que la desestructuración de las manadas provocada por los controles letales, un efecto advertido reiteradamente por la comunidad científica, está contribuyendo al aumento de los ataques en Cantabria.
El responsable de Medio Ambiente de Podemos Cantabria, Pablo Gómez, ha sido especialmente contundente al respecto: «La gestión del lobo de Susinos trasciende, es ya un problema de seguridad ganadera. No ofrece soluciones, solo más ataques, más muertes y más gasto público tirado a la basura.
Es un modelo fallido que se empeña en repetir errores que la ciencia lleva años advirtiendo.» Gómez añade: «Ni siquiera se está optando por eliminar a los pocos lobos realmente conflictivos, algo que podría tener cierta lógica bajo su propia óptica. Se están matando ejemplares al tuntún, sin criterio ecológico ni técnico, y ahora lo están pagando tanto los lobos como los propios ganaderos.» Para Gómez, «lo que está ocurriendo es exactamente lo que predijimos cuando se desprotegió al lobo.»
Podemos exige al Gobierno de Cantabria el abandono inmediato de los controles cinegéticos, la aprobación urgente de un Plan de Gestión del Lobo no cinegético y la aplicación de un modelo basado en prevención, medidas no letales y rigor técnico, en línea con las recomendaciones científicas internacionales.
Podemos concluye: «Si de verdad queremos ayudar a la ganadería, necesitamos políticas modernas, eficaces y basadas en conocimiento, no una consejera disparando cifras que lo único que constatan es su fracaso», según afirman: «Los datos demuestran que cuando el lobo estuvo en el LESPRE la situación era mejor: menos ataques, menos muertes y más estabilidad. Ha sido reactivar la caza y los ataques se han disparado. No lo decimos nosotros: lo dicen los datos oficiales del Gobierno de Cantabria.»


















