La portavoz sanitaria del Partido Regionalista de Cantabria (PRC), Paula Fernández Viaña, ha acusado a la presidenta autonómica, María José Sáenz de Buruaga, de “desmantelar” el Hospital Laredo y condenar a los 100.000 habitantes de la comarca oriental a “un agravio sin precedentes”. Según denunció, el centro hospitalario ha dejado de contar con traumatólogo de guardia durante los fines de semana, limitándose a ofrecer asistencia telefónica y recomendar el traslado de pacientes a Valdecilla.
Fernández Viaña criticó con ironía esta medida, al afirmar que “un traumatólogo por teléfono poco puede hacer ante una cadera o un brazo roto” y que, de mantenerse la situación, lo sensato será “recomendar a los vecinos que eviten sufrir traumatismos los fines de semana”. La diputada regionalista subrayó que se trata de un recorte en los servicios públicos realizado “a la chita callando” y del que los ciudadanos solo tuvieron conocimiento gracias a las denuncias de los sindicatos.
A su juicio, la decisión constituye “una irresponsabilidad gravísima e histórica” que priva de asistencia sanitaria esencial a 100.000 cántabros. Además, obliga a los pacientes a trasladarse hasta Santander, con las dificultades que ello conlleva en términos de calidad de la atención, tiempo de respuesta, transporte y masificación del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.
El Hospital de Laredo solo ofrece asistencia telefónica de traumatología en fines de semana
La portavoz del PRC también advirtió que este nuevo escenario priva a los vecinos de la zona oriental del Servicio Vital Básico destinado hasta ahora a las urgencias del 061, ya que los traslados durante los fines de semana restan recursos a la atención inmediata en el territorio.
“Esto nunca había ocurrido, es un nuevo hito en la nefasta política sanitaria que están llevando a cabo el PP y la presidenta Buruaga”, enfatizó Fernández Viaña. La diputada adelantó que solicitará la comparecencia del gerente del Servicio Cántabro de Salud en el Parlamento para que detalle todos los recortes realizados en el Hospital Laredo.
En su intervención, insistió en que este centro hospitalario se ha convertido en “el gran damnificado de la incompetencia y la pésima gestión sanitaria del PP”, lo que está rompiendo el principio de cohesión territorial en materia sanitaria.
La representante regionalista recordó que su partido siempre ha defendido que todos los cántabros, independientemente de dónde residan, deben tener los mismos derechos sanitarios. Sin embargo, acusó al Partido Popular de “querer centralizar la asistencia y acabar con los servicios comarcales que tanto costó conseguir y que son la base del estado de bienestar”.


















