
El Real Racing Club presentó el proyecto de reforma de los Campos de Sport, denominado Nuevo Sardinero, una ambiciosa actuación que contempla la creación de la plaza más grande de Santander, con más de 26.000 metros cuadrados, y el aumento del aforo del estadio a 27.000 espectadores, frente a los 22.514 actuales. El plan incluye además nuevas zonas comerciales, espacios culturales y de restauración, así como las futuras oficinas y el museo del club verdiblanco.
El acto, encabezado por Manolo Higuera, presidente del Racing, y Sebastián Ceria, presidente de la Fundación Real Racing Club, contó con la asistencia de autoridades políticas y deportivas, miembros del Consejo de Administración, el patronato de la Fundación, representantes de peñas racinguistas y el equipo técnico del estudio IDOM, encargado de la elaboración del proyecto. También estuvieron presentes el director deportivo Chema Aragón, el entrenador José Alberto y los capitanes del primer equipo, Íñigo Sainz-Maza y Álvaro Mantilla.
Higuera explicó que “El Sardinero se está quedando pequeño y obsoleto; es un inmueble icónico que ahora mismo está infrautilizado”. Añadió que el proyecto nace “desde la máxima ilusión” y que su objetivo es que la administración pública “no tenga que invertir un euro”, ya que se desarrollará mediante un modelo de colaboración público-privada.

Por su parte, Ceria subrayó que “el Racing puede volver a ser un faro, un club del que sentirnos orgullosos”. Señaló que la intención del proyecto es “transformar la casa de los racinguistas en una casa para todos los santanderinos, cántabros y visitantes”. Según explicó, el Nuevo Sardinero se concibe como “un polo de atracción y desarrollo, un espacio que invite al encuentro, no solo al fútbol”.
La reforma del Sardinero incluirá nuevas zonas comerciales, culturales y deportivas
El presidente de la Fundación destacó además la importancia del liderazgo institucional: “La política debe acompañar este cambio. Con colaboración público-privada se puede transformar este edificio icónico, crear la plaza más grande de la ciudad y renovar su entorno de manera sostenible. Es un sueño que beneficia no solo al Racing, sino a toda Santander”.
El arquitecto César Azcárate, del estudio IDOM, detalló los aspectos técnicos del proyecto. Recordó la historia de los Campos de Sport, inaugurados en 1913, y explicó que el nuevo diseño integrará el estadio dentro del eje verde que conecta los Picos de Europa, el parque de Las Llamas y el mar Cantábrico. “Se trata de un estadio abierto a la ciudad, al mar y a la montaña”, destacó.

La ampliación se realizará en las gradas este y oeste, unificadas bajo una misma cubierta. La zona oeste incluirá espacios de hospitalidad, oficinas, áreas para eventos y nuevas zonas deportivas, mientras que la este albergará el museo del club, áreas comerciales, de restauración y la posibilidad de incorporar un hotel. El proyecto mantendrá el número actual de plazas de aparcamiento.
El Nuevo Sardinero se presenta como una propuesta de renovación urbana que une funcionalidad, sostenibilidad y sentimiento racinguista. Con su ejecución, el club aspira a generar un legado para la ciudad, reforzando su conexión con la afición y consolidando a Santander como un referente en infraestructuras deportivas modernas y abiertas al entorno urbano.




















Muy ambicioso. Ya que se amplia, debería tener más aforo e invertir para tener un equipo de primera.
Cantabria se merece un campo y un equipo de fútbol de primera.
Parece un proyecto ilusionante beneficioso para la ciudad y sus ciudadanos que atraerá sin duda montón de visitantes que dinamizarán la zona. Solo falta que la alcaldesa se ponga las pilas y mire con cariño este proyecto, que al parecer en un principio la oposición es proclive a estudiarlo.