Las obras en la Plaza de España y la Calle Mayor no concluirán hasta septiembre, según la previsión trasladada por la empresa adjudicataria en una reunión con comerciantes, hosteleros y vecinos. La actuación entra ahora en una nueva planificación dividida en seis fases para acelerar la apertura de espacios.
El nuevo calendario redefine la recta final de un proyecto que comenzó hace ahora doce meses y que acumula una demora de casi cinco meses sobre el plazo previsto inicialmente. La reorganización busca adaptar el ritmo de los trabajos a las características de cada tramo y dar respuesta a la preocupación del tejido comercial y residencial del centro.
La reunión informativa se celebró este miércoles con la participación del alcalde, el teniente de alcalde, el director de obra y proyectista, Marcos Jayo, y representantes de la empresa adjudicataria Aníbal. En el encuentro se expusieron los motivos del retraso, los problemas detectados durante la ejecución y la estimación actual sobre la finalización.
El retraso de las obras obliga a reordenar la recta final del proyecto
La nueva hoja de ruta divide la intervención en seis fases. La primera, centrada esencialmente en la Plaza de España, podría quedar terminada en unas tres semanas. Las fases 2 y 3, desde el inicio de la rúa hasta la altura aproximada del número 12, manejan un plazo de un mes y medio a partir de este jueves.

A continuación, las fases 4 y 5, que abarcan el resto de la Calle Mayor hasta la Avenida del Puente de Carlos III, tendrían una duración estimada de dos meses cada una. El sexto tramo, condicionado a la evolución general de la obra, incluye los cuatro soportales contemplados en el proyecto y el arranque de la calle Ramón Sánchez Díaz.

La empresa atribuye la demora a tres factores principales: la interrupción de los trabajos en la Plaza de España por las fiestas de San Mateo, las complicaciones surgidas en la fase 2 por canalizaciones más superficiales de lo previsto y en mal estado, y la falta de mano de obra. Este último problema, según se expuso, también afecta a otros sectores.
Los asistentes mostraron comprensión ante las dificultades surgidas durante la actuación, aunque reclamaron mayor celeridad para minimizar el impacto sobre la actividad económica y la vida diaria en la zona, especialmente ante la cercanía de la temporada estival.
Si no surgen nuevos imprevistos extraordinarios, septiembre es el horizonte que maneja ahora la adjudicataria para cerrar una actuación clave en el centro de Reinosa.
Fuente: Ayuntamiento de Reinosa


















