La presidenta del Parlamento de Cantabria, María José González Revuelta, ha reclamado en Trento (Italia) una mayor implicación de las instituciones europeas con las zonas de montaña y de interior, así como menos burocracia en la gestión de las ayudas destinadas a su desarrollo. La intervención tuvo lugar durante la reunión del Grupo de Trabajo de la CALRE (Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de Europa) dedicada a los Temas de Montaña y Zonas de Interior, que preside Roberto Pacher, presidente del Consejo Regional del Trentino Alto Adige/Südtirol.
González Revuelta subrayó la necesidad de dar voz a los territorios de montaña y aprender de las estrategias exitosas desarrolladas en otras regiones europeas. En su intervención, defendió una estrategia específica de la Unión Europea que impulse la cohesión y el crecimiento sostenible de las zonas rurales y montañosas, reduciendo las trabas administrativas que dificultan la llegada de ayudas a los ganaderos y a quienes viven y trabajan en estos territorios.
El Grupo de Trabajo de la CALRE propone al Pleno de la organización la aprobación de una agenda común que comprometa tanto al Parlamento Europeo como a la Comisión Europea a implementar una Estrategia de Desarrollo para las Zonas de Montaña y de Interior.
Entre sus principales líneas de actuación figura el refuerzo institucional y jurídico de estos territorios mediante su inclusión entre aquellos con “desventajas estructurales permanentes”.
La intervención del Parlamento en Trento refuerza la voz de las regiones en Europa
El documento plantea, además, la revitalización económica de las zonas montañosas mediante una PAC posterior a 2027 con un pilar específico para la agricultura de montaña, centrado en la responsabilidad de las comunidades locales. También propone fomentar el turismo sostenible, la artesanía, la innovación y las cadenas de suministro cortas, así como incentivar la cooperación y la defensa de comunidades vivas frente al abandono rural y la estandarización.
Esta iniciativa se enmarca en los objetivos de la Unión Europea para reforzar la cohesión económica, social y territorial, reduciendo la brecha de desarrollo entre regiones y prestando atención a las áreas rurales, industriales en transición y a aquellas que sufren desventajas naturales o demográficas permanentes, como las regiones montañosas, insulares o transfronterizas.
La presidenta del Parlamento cántabro manifestó su apoyo al documento, que será aprobado de forma definitiva en una próxima reunión por videoconferencia y remitido después a la Asamblea Plenaria de la CALRE, al Parlamento Europeo y a la Comisión Europea.
Durante el encuentro se escuchó también un mensaje de respaldo a la labor del grupo por parte de la presidenta de la CALRE, Astrid María Pérez, y participaron representantes de los parlamentos regionales de Madrid y Cantabria, además de cuatro asambleas italianas (Abruzzo, Emilia-Romaña, Lombardía y Trentino Alto Adige/Südtirol), Baviera (Alemania) y la Región de Bruselas (Bélgica).
Con esta intervención, Cantabria refuerza su compromiso con las políticas europeas orientadas a garantizar el equilibrio territorial y el reconocimiento de los desafíos específicos de las zonas de montaña e interior.


















