STEC propone reforzar la transmisión del patrimonio cántabro en todos los centros educativos. La organización plantea generar una figura de coordinación que facilite a la comunidad educativa el conocimiento del patrimonio natural, social y cultural de Cantabria.
Recientemente se celebró la 48.ª edición del Día Infantil de Cantabria, un evento surgido para que las nuevas generaciones pudieran conocer la identidad de la tierra, con la presencia del consejero de Educación. Sin embargo, STEC considera que esa labor no puede limitarse a un único día, sino que debe realizarse de manera cotidiana y transversal desde los centros educativos.
Pese al encomiable esfuerzo individual de algunos docentes, programas y centros, la organización sostiene que la transmisión del patrimonio a los más jóvenes presenta carencias en Cantabria. El currículo autonómico aprobado en la anterior legislatura arrastra carencias de contenidos propios y los materiales editoriales que STEC ha podido revisar son, a su juicio, insuficientes en ese sentido.
La reciente creación de una asignatura optativa en 3.º y 4.º de ESO no enmienda, según la organización, el déficit de contenidos que deben ser conocidos por todo el alumnado, al considerarlos fundamentales para construir el aprendizaje desde aquello con lo que se está familiarizado. Difícilmente se pueden comprender procesos universales sin dominar también los locales.
El Observatorio de Patrimonio de la Universidad de Cantabria advirtió hace unos años de la ausencia de contenidos propios en los planes educativos y de que el futuro para el patrimonio autóctono “es malo si no formamos y sensibilizamos a los jóvenes”, porque “cuando algo no se conoce, no se valora”.
También es cierto que “conocer y valorar el patrimonio histórico, natural y cultural, y las tradiciones de la Comunidad Autónoma de Cantabria, y contribuir a su conservación, difusión y mejora” aparece como un objetivo curricular transversal. Sin embargo, STEC considera que su cumplimiento queda en un simple enunciado retórico, encomendado al voluntarismo del profesorado, que no recibe formación al respecto y tiene que superar distintos obstáculos que son responsabilidad de la Administración.
Un plan estable para llevar el patrimonio cántabro a las aulas
Por ello, STEC propone distintas medidas, algunas de las cuales ya funcionan con éxito en otras comunidades para la transmisión del patrimonio autóctono, como Canarias.
Entre ellas, plantea crear un área de Patrimonio de Cantabria; coordinar los programas existentes, como Madera de Ser, Marzucas y El folclore en el colegio; promover otros nuevos; impulsar visitas de personas transmisoras de patrimonio, jornadas de encuentro y cursos de formación; enriquecer el currículo autonómico, y ofrecer recursos educativos públicos al profesorado.
La organización también propone planes extraescolares accesibles en la propia Cantabria y la creación de la figura del coordinador o coordinadora de Patrimonio en cada centro, replicando la de Igualdad, con una dotación horaria específica.
El objetivo de esta figura sería promover que toda la comunidad educativa, y especialmente el alumnado, conozca, aprecie, valore y respete los aspectos culturales, históricos, geográficos, naturales, sociales y lingüísticos más relevantes de la Comunidad Autónoma de Cantabria, en aras del desarrollo progresivo de actitudes responsables de acción, respeto, protección y cuidado de este patrimonio.
En los encuentros que STEC viene manteniendo con asociaciones culturales, la organización asegura que se insiste en la existencia de iniciativas interesantes, pero también en que Cantabria carece de un plan sistemático que garantice la transmisión de su identidad. Esta propuesta busca corregir ese vacío histórico.


















