El picudo rojo obligará al Ayuntamiento a actuar en los Jardines de Piquío con la sustitución de varias palmeras afectadas por la plaga. La intervención busca mantener la imagen paisajística de este espacio emblemático de Santander.
La actuación combinará la retirada de los ejemplares más deteriorados con el trasplante de palmeras sanas procedentes de otros puntos de la ciudad para preservar el aspecto visual del parque.
En Piquío hay un total de 12 palmeras, seis a cada lado, y dos de ellas presentan un avanzado estado de deterioro pese a haber recibido tratamientos periódicos.
Como paso previo, se realizará una poda de las dos unidades afectadas y se revisará su estado actual para valorar si resulta posible su trasplante. A partir de esa evaluación, se decidirá la retirada de los ejemplares infectados y su sustitución por otros sanos.
Los trabajos para retirar las palmeras afectadas están previstos a lo largo de esta semana. Después se abordará la preparación y evaluación de los ejemplares que serán trasladados desde otras ubicaciones de la ciudad.
Permanece abierto el plazo para revisar palmeras en fincas privadas afectadas por el picudo rojo
Dentro de las medidas frente a esta plaga, el Ayuntamiento mantiene abierto hasta el 30 de abril el plazo para que los propietarios de palmeras situadas en espacios privados puedan solicitar la evaluación de sus ejemplares y, si procede, su tratamiento con productos fitosanitarios.
Las solicitudes podrán presentarse en el Registro General del Ayuntamiento o a través de la sede electrónica municipal.
La intervención en Piquío responde a criterios técnicos y persigue compatibilizar la lucha contra la plaga con la conservación del valor paisajístico de uno de los enclaves más reconocibles del litoral santanderino.


















