Podemos Cantabria ha criticado duramente la decisión del Gobierno autonómico, presidido por María José Sáenz de Buruaga, de rechazar la condonación de 809 millones de euros de deuda ofrecida por el Estado. La formación morada califica esta postura como un acto de “irresponsabilidad” y “sectarismo político” que tendrá consecuencias directas en los servicios públicos y en el bolsillo de la ciudadanía.
Mercedes González, coordinadora autonómica de Podemos, ha sido tajante al valorar lo ocurrido. “Buruaga le está diciendo que no a 809 millones que podrían destinarse a mejorar hospitales, contratar más profesorado o reforzar los servicios sociales. Cuando la sanidad está cada vez peor, los docentes amenazan con huelgas y las listas de espera en dependencia son interminables, ¿cómo se puede rechazar una ayuda así?”, se pregunta.
Podemos critica el rechazo del Ejecutivo cántabro a una quita del 24% de la deuda
Según González, la negativa del Ejecutivo cántabro responde únicamente a una estrategia partidista impuesta desde la dirección nacional del Partido Popular. “La única explicación es el capricho ideológico. Buruaga antepone su fidelidad a Feijóo y a Génova al bienestar de Cantabria. Esta comunidad no merece una presidenta que actúe como peón de su partido”, ha añadido.
Desde Podemos recuerdan que la cantidad rechazada equivale al 24% del total de la deuda pública cántabra, y que asumirla sin alivios financieros implicará más cargas para las familias durante años. “Cada cántabro y cántabra pierde más de 500 euros por la cabezonería de Buruaga. Es un insulto a la inteligencia y un desprecio al bolsillo de la gente trabajadora”, subrayó la portavoz.
La formación exige al Gobierno regional que recapacite y defienda los intereses de Cantabria por encima de las estrategias partidistas. “Estamos hablando de dinero que podría cambiar la vida de miles de personas. No se trata de un anzuelo ni de una trampa, como dice el PP. Son recursos reales que se pierden por pura sumisión política”, concluyó González.
Podemos insiste en que el bienestar de la ciudadanía debe estar por encima de los cálculos políticos y advierte que continuará presionando para que Cantabria no quede atrás frente a otras comunidades que sí han aceptado el alivio de su deuda.


















