El portavoz municipal y secretario general del PSOE en Santander, Daniel Fernández, ha reclamado “una pizca de sentido común” y una “planificación con cabeza” al equipo de gobierno del Partido Popular tras anunciar el inicio de las obras en el campo de fútbol Vicente Miera para el mes de febrero, en pleno curso deportivo.
“¿De verdad creen que se puede levantar el campo mientras entrenan 800 chavales? Esto no es un descampado. Es la base del deporte en Santander, y la están dejando en fuera de juego”, ha denunciado Fernández.
El Vicente Miera acoge a diario a más de 800 niños y niñas, pertenecientes a los clubes Perines y Nueva Montaña. Familias de toda la ciudad organizan su día a día en torno a esos entrenamientos. “No hablamos solo de deporte, hablamos de conciliación familiar, de salud, de comunidad. Y el PP, una vez más, lo ignora”, ha dicho.
«El PSOE alerta del perjuicio de las obras del Vicente Miera para el deporte base»
Desde el Ayuntamiento se ha informado de unas obras de dos meses, obligando a los clubes a trasladar entrenamientos y partidos a la otra punta de la ciudad, sin recursos ni espacios suficientes. El resultado: equipos que se quedan sin entrenar, horarios imposibles y un perjuicio directo para cientos de familias.
“El problema no son las obras, que hacen falta. El problema es hacerlas cuando más daño causan. En verano está el campo vacío. ¿Tanto cuesta pensar con lógica?”, ha señalado el líder socialista.
Además, Fernández ha denunciado el abandono sistemático que han sufrido estas instalaciones durante más de una década: filtraciones, iluminación deficiente, mantenimiento inexistente… “No han hecho nada en años, y ahora lo quieren arreglar deprisa y mal y, como siempre, que lo pague la gente”.
El PSOE exige al Ayuntamiento que reconsidere el calendario y, si no hay marcha atrás, que ofrezca alternativas reales, con horarios y espacios suficientes, no parches improvisados.
“Esto no va de obras, va de prioridades. Y para nosotros, los niños, las familias y el deporte de base deben estar en el centro. Porque el deporte base también es ciudad. Y también es responsabilidad pública”, ha concluido.


















