La candidata del PRC a la Presidencia de Cantabria, Paula Fernández Viaña, ha acusado al PP y al PSOE de «romper la unanimidad» del Parlamento regional respecto a la quita de la deuda, una decisión que, a su juicio, responde a los «dictados de Madrid» en lugar de a los «intereses de los cántabros». En un comunicado, la líder regionalista ha lamentado que ambos partidos hayan «abandonado» a Cantabria en un tema de «total trascendencia».
Fernández Viaña ha defendido la postura «clara» del PRC, que se basa en la «negociación multilateral y la defensa de los criterios del coste efectivo de los servicios», una estrategia que, según ha dicho, se aleja de las «estrategias partidistas nacionales».
El PRC acusa a PP y PSOE de «seguir los dictados de Madrid» sobre la deuda cántabra
En su crítica al Partido Popular, la candidata ha pedido al Gobierno de Cantabria que «sea leal con los ciudadanos» y acepte la condonación de la deuda. En su opinión, rechazar esta medida «perjudicaría económicamente a la Comunidad Autónoma», ya que obligaría a contribuir al coste del resto de regiones que sí han aceptado la quita. La regionalista ha retado a la presidenta, María José Sáenz de Buruaga, a que «sea valiente y que por una vez anteponga el bien de Cantabria a su carrera política personal». También ha preguntado por el trabajo y las alegaciones presentadas por el Ejecutivo, un asunto por el que el PRC ya ha interpelado en el Parlamento sin haber obtenido respuesta.
Por otra parte, la candidata regionalista ha acusado al secretario general del PSOE cántabro, Pedro Casares, de «seguidísimo» de Pedro Sánchez y ha pedido «seriedad» a los socialistas. Fernández Viaña ha reprochado las «negociaciones bilaterales» que, según ella, «rompen la multilateralidad y el criterio de solidaridad entre las comunidades autónomas».
La líder del PRC ha calificado esta quita de la deuda como una medida «insuficiente y diseñada para satisfacer a sus socios independentistas» y ha reclamado un nuevo modelo de financiación autonómica «justo» y que responda a un criterio de «justicia y equidad» para todas las comunidades. «Esta quita de deuda no es un acto de generosidad con Cantabria, sino el pago de las hipotecas políticas de Sánchez con el independentismo catalán», ha finalizado.


















