
El Gobierno de Cantabria ha iniciado hoy el trámite de información pública del proyecto de construcción y explotación del teleférico Mirador del Pas, con la publicación en el BOC de este documento junto al estudio de impacto ambiental. El Ejecutivo da así un paso más en la puesta en marcha de esta infraestructura, que supondrá una inversión de más de 23 millones de euros y que es clave en la agenda de inversiones para impulsar el liderazgo turístico de los valles pasiegos.
Tal y como la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, anunció hace un año, su Ejecutivo quiere llevar a cabo un proyecto transformador de esta comarca, “donde hay naturaleza, hay tradición y hay identidad”. Para ello, ha diseñado una ambiciosa agenda de inversiones que culminará con la puesta en marcha de este teleférico en 2027.
Será, además, “un emblema” de la apuesta del Gobierno por el turismo sostenible, la valorización del patrimonio natural y el compromiso con las zonas rurales, “buscando oportunidades estratégicas para su desarrollo económico y la fijación de población”, según Buruaga.
El proyecto
Los documentos publicados hoy en el BOC recogen, entre otras cuestiones, un análisis de las posibles soluciones y alternativas técnicas en función de las características del terreno y de los requerimientos de uso, así como la definición de las obras complementarias de acceso, suministro, edificaciones e instalaciones.
El objetivo es comunicar mediante transporte por cable el fondo del valle próximo a Vega de Pas con alguna de las cimas o cerros próximos al Castro Valnera y al límite autonómico, para poner en valor y dar a conocer el territorio y los montes pasiegos.
«El teleférico Mirador del Pas será una infraestructura clave para los valles pasiegos»
La zona de actuación se localiza en la vertiente occidental de la Cordillera Cantábrica, en las proximidades del Puerto de Estacas de Trueba, que separa Cantabria de la provincia de Burgos.
Los barrios o núcleos de población más cercanos al punto de partida del teleférico son Pandillo o Yera, pertenecientes ambos al término municipal de Vega de Pas y ubicados a 65 kilómetros de Santander.
Se prevé que las cabinas tengan una capacidad de 40 viajeros, con un flujo estimado de entre 350 y 375 personas por hora, y que alcancen una velocidad máxima de 10 metros por segundo.
Modelo de gestión
Según recoge el proyecto, CANTUR llevará a cabo la gestión del teleférico mediante un modelo similar al de concesión administrativa. La explotación integral de las instalaciones se realizará mediante una gestión indirecta, a través de una empresa privada que actuará como inversora, aportando los más de 23 millones de euros que supone su construcción.
Esta empresa gestionará la explotación de la instalación, incluyendo la atención al cliente y la publicidad, y se encargará también del mantenimiento y la conservación durante todo el periodo de explotación, que queda fijado en 40 años. Transcurrido ese plazo, la instalación pasará a manos de CANTUR.
La empresa pública recibirá un canon fijo de 100.000 euros y un canon variable que dependerá del volumen de actividad, en función del número de visitantes. Según prevé el proyecto, el teleférico podría llegar a recibir 3.800 visitantes diarios en el mes de agosto, el de mayor afluencia, y alrededor de 2.625 en los meses de invierno, de noviembre a marzo.
Elemento tractor y atracción de visitantes
El proyecto destaca el gran potencial del teleférico como elemento tractor para atraer visitantes tanto locales como extranjeros, en respuesta al creciente interés por los valles pasiegos.
Según datos del INE, Turespaña, ICANE y CANTUR, durante 2024 se contabilizaron 64.435 viajeros en los 16 municipios de la comarca turística de los valles pasiegos, con 188.748 pernoctaciones y una estancia media de entre dos y cuatro días. Los grados de ocupación oscilaron entre el 30% en los meses de menor demanda y el 80% en los de mayor demanda.
La comarca es la que más ha incrementado su cifra de visitantes en toda Cantabria, duplicando su número en los últimos diez años, al pasar de 35.780 viajeros en 2015 a 64.435 en 2024.
Además, el proyecto subraya su valor como tractor de otros sectores económicos, como la hostelería, el comercio local, las actividades de ocio, los servicios turísticos o el transporte. Esto repercutirá en la creación de empleo directo, en torno a 135 puestos el primer año de puesta en marcha, así como en empleo indirecto asociado a estas actividades, estimado en alrededor de 270 puestos, de los cuales un 80% estarán vinculados a servicios presenciales y, por tanto, difíciles de deslocalizar, lo que favorece la fijación de población local.


















