El alcalde de Torrelavega, Javier López Estrada, ha asistido al inicio de las obras de recuperación ambiental de los siete diques de la antigua mina de Reocín, situados en los términos municipales de Torrelavega y Cartes. La actuación supone una inversión global superior a los 9 millones de euros, financiados con fondos europeos Next Generation en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y está previsto que concluya antes de finalizar el año.
El proyecto permitirá intervenir sobre más de 100 hectáreas distribuidas en cuatro actuaciones diferenciadas: el Dique 27 en Torres (16,5 hectáreas y 1,48 millones de euros) y los diques de La Luciana y El Mazo (24,98 hectáreas y 1,89 millones), en Torrelavega; y el Lago de la Peña, los diques de La Barquera (15,97 hectáreas y 1,03 millones), y los diques de La Garma, Gamonedo y Pozo Jaime (45,39 hectáreas y 2,66 millones de euros), en Cartes.
Las actuaciones contemplan la limpieza de las zonas afectadas, la eliminación de residuos, la instalación de cartelería, la eliminación de invasoras (principalmente plumero y bambú japonés), la reparación de drenajes para evitar daños causados por el agua y una profunda labor de revegetación y mejora del suelo.
También se habilitarán vías verdes, humedales, caminos de servicio y zonas de descanso, al tiempo que se favorecerá la biodiversidad mediante la implantación de nidos de aves y murciélagos, colmenas para abejas y sistemas de detección de avispa asiática o refugios para insectos y reptiles. Además, se aplicarán técnicas de bioingeniería como la incorporación de biorrollos, estacas de acacia o malla de coco para controlar la erosión, y se instalarán estaciones de control para monitorizar la calidad de los suelos, el agua y el aire.
«La recuperación ambiental de los diques de la mina de Reocín supone una inversión de más de 9 millones»
El alcalde ha afirmado que este proyecto de regeneración ambiental y paisajística es “un gran proyecto vinculado a la estrategia de generación de nuevas zonas verdes y espacios de alto valor paisajístico y ecológico que estamos generando en la ciudad”.
Ha subrayado que “Torrelavega es y ha sido una ciudad industrial, que tiene que seguir siendo una ciudad industrial, pero jugando con las reglas del siglo XXI, que son la sostenibilidad y el respeto del medio ambiente, y la generación de nuevos espacios que permitan a los torrelaveguenses disfrutar del entorno”.
Un legado industrial —ha añadido— que hay que “seguir respetando” y que también está representado, en colaboración con el Gobierno de Cantabria, en la recuperación y restauración de la antigua fábrica de La Lechera (Bien de Interés Cultural) y su transformación en un espacio cultural de referencia.
En relación con la estrategia municipal de regeneración urbana desarrollada en los últimos años, se ha referido a la declaración de la ANEI de La Viesca; la restauración del Parque de Las Tablas, gracias al Plan de Sostenibilidad Turística y la Fundación Biodiversidad; y la restauración del enclave donde se unen los ríos Saja y Besaya.
Por su parte, la presidenta de Cantabria ha destacado que “hoy iniciamos la recuperación ambiental de los siete diques de la antigua mina de Reocín, saldando una deuda histórica con este territorio”.
En la visita también han estado el consejero de Medio Ambiente, Roberto Media; el director general de Medio Ambiente, Alberto Quijano; representantes de Tragsa y de Asturiana de Zinc.
Las obras están promovidas por la Consejería de Medio Ambiente y ejecutadas por el Grupo Tragsa en terrenos propiedad de Torrelavega, Cartes, la empresa pública MARE y Asturiana de Zinc.


















