La gastronomía centró el primer encuentro institucional entre la consejera de Desarrollo Rural y los responsables de las academias nacional y cántabra, que analizaron su peso económico, social y cultural.
La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos, ha mantenido un primer encuentro institucional con el presidente de la Real Academia de Gastronomía, Luis Suárez de Lezo, y el presidente de la Academia de Gastronomía de Cantabria, Javier Hernández de Sande, para abordar el valor estratégico de la gastronomía.
En la reunión, los participantes coincidieron en la importancia de este sector como motor económico, social y cultural y en la necesidad de entenderlo como un ecosistema que abarca toda la cadena de valor, desde el producto de origen hasta la gestión de los residuos.
Durante el encuentro también se puso de relieve el papel de productores como pescadores, ganaderos y agricultores en la economía regional, así como su contribución al desarrollo sostenible, la fijación de población en el medio rural y la preservación del patrimonio natural y cultural.
Un informe de la Real Academia sitúa la gastronomía en el 27% del PIB
De Lezo y Hernández de Sande trasladaron a la consejera los principales datos del informe elaborado por la Real Academia de Gastronomía junto a KPMG sobre el impacto del sector en España. Según ese estudio, la gastronomía aporta el 27% del PIB y genera el 37% del empleo, con un impacto económico de casi 375.000 millones de euros.
El presidente de la Real Academia defendió además una visión transversal de la gastronomía, al considerar que influye en ámbitos como la salud, la educación, la economía, la cultura o la sostenibilidad. También destacó la evolución de la cocina española desde los años 70 hasta convertirse en un referente internacional y en una narrativa cultural vinculada a la innovación.
Susinos coincidió en la conveniencia de avanzar hacia un reconocimiento de la gastronomía como una materia presente de forma transversal en las políticas públicas y en áreas como el turismo, la educación, la sanidad o la cultura.
La reunión sirvió igualmente para repasar algunos de los principales retos del sector, entre ellos la falta de personal cualificado, las dificultades estructurales en el empleo y los efectos del cambio climático, que afectan especialmente a los primeros eslabones de la cadena productiva.
Este primer contacto sienta las bases para futuras líneas de colaboración entre el Gobierno de Cantabria y las academias gastronómicas con el objetivo de reforzar el posicionamiento del sector y contribuir a su desarrollo sostenible.


















