TraceMap permitirá detectar con mayor rapidez fraude alimentario, alimentos contaminados y brotes de enfermedades transmitidas por alimentos, según ha destacado el Gobierno de Cantabria tras la puesta en marcha de esta plataforma de la Comisión Europea.
La Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio ha valorado la puesta en marcha de TraceMap, la nueva plataforma basada en inteligencia artificial de la Comisión Europea para reforzar la seguridad alimentaria en toda la Unión Europea.
Según recoge la Dirección General de Comercio y Consumo en su página web, la herramienta permitirá acelerar la detección de fraude alimentario, alimentos contaminados y brotes de enfermedades transmitidas por alimentos, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta de las autoridades nacionales ante posibles riesgos.
El consejero del ramo, Eduardo Arasti, ha señalado que iniciativas como esta contribuyen a avanzar hacia una cadena alimentaria más segura, transparente y eficaz, al facilitar una actuación coordinada entre los estados miembros.
TraceMap integra datos europeos para mejorar controles e investigaciones
La plataforma permitirá reforzar sistemas de control, cribado y gestión de crisis, mejorar la protección de los consumidores, agilizar la retirada del mercado de productos inseguros o no conformes y aumentar la eficacia en la lucha contra el fraude a lo largo de la cadena de suministro.
También facilitará la identificación de operadores y productos de alto riesgo, así como la detección de patrones sospechosos en los flujos comerciales y de producción. Según Arasti, la herramienta ayudará además a superar las limitaciones de los procesos manuales y del intercambio directo de información entre autoridades.
TraceMap se integra con sistemas europeos de referencia como RASFF, TRACES y ACN, lo que permitirá a las autoridades acceder con mayor agilidad a información relevante y realizar un seguimiento más preciso de los flujos comerciales y productivos. La plataforma está ya disponible para las autoridades competentes de los estados miembros desde su lanzamiento.
Según la Comisión Europea, durante la fase piloto la herramienta permitió identificar y retirar del mercado fórmulas de leche infantil elaboradas con aceite ARA contaminado procedente de China. Para el Ejecutivo comunitario, este caso muestra su utilidad para acelerar investigaciones y facilitar la retirada rápida de productos peligrosos.
Fuente: Gobierno de Cantabria


















