Las bajas médicas han centrado la respuesta de UPTA a las declaraciones de Alberto Núñez Feijóo, al defender que no deben ponerse bajo sospecha ni a los trabajadores enfermos ni al criterio de los médicos.
UPTA ha rechazado las declaraciones del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, sobre el absentismo laboral y ha considerado un “grave error” identificar las bajas por incapacidad temporal con el absentismo injustificado. La organización sostiene que ese planteamiento traslada un mensaje equivocado a la sociedad y cuestiona de forma indirecta el criterio de los profesionales sanitarios encargados de valorar cada proceso.
La organización recuerda que en España hay 488.520 trabajadores autónomos con asalariados a su cargo, que sostienen más de 1,1 millones de puestos de trabajo. Según UPTA, en las microempresas la ausencia de un empleado tiene un impacto inmediato sobre la actividad, pero eso no implica poner en duda la necesidad de proteger la salud de los trabajadores.
UPTA añade además que la legislación ya regula las prestaciones económicas durante los procesos de incapacidad temporal y advierte de que resulta irresponsable trasladar la idea de que las bajas médicas constituyen un incentivo para dejar de trabajar. A su juicio, equiparar una incapacidad temporal acreditada clínicamente con el absentismo injustificado solo contribuye a estigmatizar a las personas enfermas y a deteriorar la confianza en el sistema sanitario.
UPTA vincula las bajas médicas a las listas de espera y la saturación sanitaria
La organización sostiene que el debate debería situarse en las causas que prolongan innecesariamente muchas incapacidades temporales. Entre ellas cita las listas de espera, la saturación de la Atención Primaria, el retraso en pruebas diagnósticas y las demoras en tratamientos y rehabilitación, factores que, según señala, perjudican tanto a los trabajadores como a los autónomos que dependen de ellos.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, afirma que cuestionar el número de bajas médicas supone también poner en duda, de forma implícita, el criterio profesional de miles de médicos de la sanidad pública. En esa línea, reclama que cualquier acusación sobre concesiones injustificadas se sustente en pruebas y no en declaraciones políticas.
Abad concluye que los autónomos necesitan una sanidad pública con más recursos, menos listas de espera y mayor agilidad para que las personas enfermas puedan recuperarse antes y reincorporarse a sus puestos de trabajo en el menor tiempo posible.


















