Varios vecinos del barrio La Piñera, en la localidad de Boo de Piélagos, llevan denunciando sin éxito en el Ayuntamiento de Piélagos importantes problemas de seguridad vial, aparcamiento y estado de las aceras peatonales de la zona.
La última de las decisiones que han tomado ha sido presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo de Cantabria en relación con las numerosas irregularidades en materia de seguridad en la zona.
En la citada denuncia se señala que las obras que se están llevando a cabo en este barrio no cumplen con las medidas de seguridad que la ley exige para este tipo de actividad.
Se describe un vallado de seguridad insuficiente, roto y construido con mallazo y ferralla que no cumple la normativa, el cual se ha caído en varias ocasiones hacia la zona pública. Según los denunciantes, cualquier persona o niño que se apoye en este cerramiento corre el riesgo de que se le caiga encima.

Además, al no estar vallada en su totalidad la obra, los niños acceden a jugar en su interior, algo totalmente prohibido sin autorización y sin los equipos de protección individual (EPIs) correspondientes.
«Los vecinos del barrio La Piñera denuncia obras sin seguridad y riesgo para vecinos y peatones»
Los denunciantes también aseguran que la zona afectada por la obra presenta un estado similar al de un vertedero y que, en días de viento, los materiales salen volando. En uno de estos episodios, una chapa de forjado impactó en la fachada de la Hostería de Boo, causando daños en su revestimiento.
En los viales públicos se acumulan tierras y piedras que no se limpian, lo que ha provocado el atasco del sistema de saneamiento en algunas urbanizaciones vecinas, llegando a inundarse trasteros y garajes.
Asimismo, denuncian que la obra cuenta con dos accesos que se abren de forma aleatoria, impidiendo el estacionamiento de los vecinos y dificultando el acceso de vehículos sanitarios y de servicios, como los de recogida de residuos.
En una visita reciente, se pudo comprobar la situación y recoger el testimonio de vecinos, quienes manifestaron una sensación de abandono en el barrio.
Se trata de una zona con varias urbanizaciones, algunas en construcción, con viales insuficientes para la circulación y el estacionamiento, lo que genera situaciones de inseguridad.

En las zonas más problemáticas, el Ayuntamiento pintó líneas amarillas de prohibición de estacionamiento que actualmente han sido cubiertas con pintura negra por personas desconocidas, presumiblemente para evitar sanciones.
Esto se debe al déficit de plazas de aparcamiento y a la insuficiencia del ancho de los viales, que no están preparados para soportar el volumen de tráfico actual. Esta situación podría agravarse con la construcción de nuevas urbanizaciones.
Por todo ello, los vecinos consideran necesario implementar medidas correctoras de carácter urbanístico para mejorar la circulación y garantizar la seguridad de peatones y vehículos.
Otra de las reivindicaciones vecinales es el estado de las aceras, algunas de las cuales presentan roturas y desniveles que ya han provocado caídas, especialmente entre personas mayores.
unas de estas cuestiones, junto con la falta de mantenimiento en el barrio, ya han sido planteadas por Alternativa Vecinal Independiente (AVIP) en plenos municipales, sin que hasta el momento se hayan adoptado medidas correctoras, según ha señalado Luis Sañudo.
Fuente: Alternativa Vecinal Independiente AVIP


















