La ciudad de Santander ha conmemorado hoy el 132 aniversario de la explosión del Cabo Machichaco, un trágico accidente que costó la vida a 590 personas. La alcaldesa de Santander, Gema Igual, encabezó los actos en memoria de las víctimas, que incluyeron un responso y una ofrenda floral ante el monumento que recuerda a los fallecidos.
La regidora estuvo acompañada por diversas autoridades, entre ellas el presidente de la Autoridad Portuaria, César Díaz; la presidenta del Parlamento de Cantabria; el delegado del Gobierno, Pedro Casares; y el vicepresidente de la Real Asociación Cabo de Machichaco, Pedro Blanco. Además, asistieron miembros de la corporación municipal, representantes de cuerpos civiles y militares, y miembros del Cuerpo de Bomberos, Policía Local y Policía Nacional, demostrando el compromiso de la ciudad con la memoria histórica.
El acto comenzó con un responso a cargo del obispo de la Diócesis, Arturo Ros, en homenaje a las víctimas del siniestro. Posteriormente, se procedió a la colocación de una corona de laurel junto al monumento que conmemora el desastre, un gesto simbólico que subraya el respeto y recuerdo hacia los fallecidos.
“Santander conmemora el 132 aniversario de la explosión del Cabo Machichaco”
La conmemoración del Cabo Machichaco es un momento importante para la ciudad de Santander, ya que permite mantener viva la memoria de uno de los sucesos más trágicos de su historia portuaria. La participación de autoridades locales, miembros de asociaciones históricas y ciudadanía en general refleja la importancia de este aniversario y el compromiso colectivo por no olvidar los hechos ocurridos hace más de un siglo.
La alcaldesa Gema Igual destacó la relevancia de estos actos, que no solo honran a quienes perdieron la vida, sino que también sirven para recordar la resiliencia de la ciudad y su capacidad de reconstrucción tras la tragedia. La conmemoración del Cabo Machichaco se ha convertido en un evento anual que mantiene presente la historia y la memoria de Santander, reforzando la identidad local y el respeto por las víctimas.


















