El Espacio de “La Tienda, espacio de arte“, en Reinosa, acogerá desde el 15 de diciembre de 2025 hasta el 12 de enero de 2026, una exposición del pintor campurriano Alberto Gallo. Son dibujos que ilustran relatos del “mundo subimpresionista”. Una pequeña muestra de arte de un artista polifacético, que, aprovechando la magia de las fechas navideñas, nos introduce en el meollo del mundo “subimpresionista”. Y en palabras de Alberto: “Aunque la palabra suena rimbombante, simplemente quiere decir que es lo que destila una obra impresionista y está fijada en el filtro de la imaginación, siguiendo los senderos de los eternos alquimistas”.
Ilustrador y narrador, Alberto Gallo presenta una selección de ilustraciones de algunos de sus relatos: Patachín y el desfile de carrozas fantásticas, Www.regalo de navidad.com, La Vijanera, Los sueños de… Pepino el Espantapájaros, Berni o En invierno el sol nos da la larga.
Desde siempre, los hombres han necesitado contar cuentos, ficciones que nos expliquen el mundo. Y el dibujante, el pintor, el titiritero, el cuentacuentos, Alberto, nos narra e ilustra hechos extraordinarios con la naturalidad de lo real. Pero va más allá: hace protagonista de sus historias al paisaje, al folclore, a las tradiciones de Cantabria, a viejas leyendas, a lugares reconocibles de su ciudad…
Las cerámicas merecen una especial atención. Son personajes que evocan ritos ancestrales y simbólicos, que marcan el inicio del año agrícola, la lucha entre el bien y el mal, el despertar de la naturaleza de su letargo invernal.
ALBERTO GALLO MARTÍNEZ (Reinosa, 1948)
Alberto Gallo es una persona plural y polifacética: pintura, escultura, cerámica, ilustraciones, cuentista, titiritero, actor de teatro…
Sus comienzos se sitúan en su más tierna infancia con el descubrimiento de los bolígrafos de colores y los cómics que él mismo ilustra de forma artesanal. Ya en la adolescencia quiso estudiar Bellas Artes, pero las vicisitudes de la vida lo encaminaron a una formación profesional en Córdoba.
«La exposición de Alberto Gallo nos introduce en su mundo subimpresionista»
Se desplaza a Sevilla y, tras un curso en la Universidad Laboral, abandona sus estudios, ya que sus inquietudes artísticas y culturales prevalecen sobre las académicas.
Tras la mili, se asienta en Reinosa allá por el año 1966 e ingresa como trazador-delineante en la Farga-Casanova. Con el paso de los años se convierte en directivo de la empresa y, en 1995, es nombrado gerente por el consejo de la fábrica. Abandona el cargo un año después y pide la cuenta. Se olvida del estrés y, desde entonces, se dedica a una «vida contemplativa» cargada de inquietudes y actividad cultural.
En la Casa de Cultura se reúne con otros artistas, «donde todos hacíamos de profesores y de alumnos», y presenta un cuadro impresionista que suscita opiniones desfavorables, con una excepción, Celestino Cuevas. Ambos conectan y Alberto le considera su maestro en la forma de pintar.
En los años ochenta formó parte de esa ‘movida reinosana’ con tintes de contracultura, surgida en torno a la asociación ‘El Convento’, que, bajo el mecenazgo de María José Fontela, aglutinó a varios artistas que marcarían en años venideros el panorama cultural de la comarca.
Con el paso de los años se centra más en el mundo de los cuentos y las ilustraciones. Acuña el término “subimpresionista” que da título a la exposición e incluso crea un manifiesto en forma de romance.
Su currículum es amplio:
Exposiciones individuales y colectivas en Cantabria, Castilla-León y Madrid.
Premios en carteles, concursos de pintura rápida, caricaturas, logotipos y pintura.
Ilustraciones en diferentes libros y portadas.
Una veintena de cuentos escritos e ilustrados por él.
Otras actividades: cuentacuentos, actor de cine y teatro, muralista, romances varios, calendarios, jurado, profesor, carrocero…
Distinguido por su labor divulgadora de las fiestas, tradiciones y cultura.



















