Desde Podemos Camargo denunciamos la falta de transparencia y sensibilidad del alcalde Diego Movellán con la implantación del conocido como «tasazo» por la recogida de basuras. Una medida injusta que castiga a las familias camarguesas mientras se ocultan datos clave y se ignoran las carencias estructurales del municipio.
Para imponer esta nueva tasa, Movellán ha anunciado una tarifa básica aún sin concretar, que variará en función del grado de separación de residuos. Sin embargo, no tiene en cuenta que gran parte de los barrios de Camargo carecen de contenedores de reciclaje suficientes para cumplir con esos criterios, lo que convierte el sistema en desigual y discriminatorio.
A día de hoy, el alcalde sigue sin facilitar los datos reales del coste del servicio de recogida de residuos. ¿Cuánto cuesta realmente? ¿Estamos ya cubriendo ese gasto con lo que pagamos actualmente? ¿Es verdaderamente necesario imponer esta nueva tasa a las vecinas y vecinos? La opacidad del equipo de gobierno impide un debate informado y participativo.
Desde Podemos Camargo exigimos que, si el alcalde no tiene el coraje de remunicipalizar el servicio para hacerlo más eficiente y económico, al menos cumpla con su obligación y renueve el contrato de basuras, que lleva años caducado. No se puede seguir improvisando a costa del bolsillo de la ciudadanía.
El alcalde Movellán defiende el ‘tasazo’ de basuras frente al rechazo general
Ricardo Amigo, portavoz de Podemos Camargo, ha sido claro: «Le pedimos al señor Movellán que deje de esconderse y explique de una vez por todas a los vecinos cuánto cuesta el servicio de basuras, y si realmente es necesario cobrar una nueva tasa. No puede seguir mintiendo: su partido, el PP, ha aprobado en el Senado una ley que permite a los ayuntamientos no cobrar esta tasa. Si él decide imponerla, es porque quiere, no porque tenga que hacerlo.»
Amigo también ha criticado la falta de valentía del alcalde: «Movellán no se atreve a remunicipalizar el servicio, aunque sería más justo y eficiente. Ni siquiera ha sido capaz de renovar un contrato que lleva años caducado. Es una muestra más de su mala gestión.»
El alcalde de Camargo no está ni con sus vecinos y vecinas ni con su propio partido. Está solo en su empeño de cargar sobre la ciudadanía un coste que no ha sabido gestionar ni justificar.


















